Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – La Policía Nacional continúa las investigaciones tras un asalto ocurrido el lunes en una farmacia de San Isidro, donde Leónidas Morillo, un vigilante privado, perdió la vida mientras cumplía su turno.
El incidente se produjo poco antes de las 4:00 de la tarde en una farmacia ubicada en la autopista San Isidro.
Según reportes oficiales, Morillo fue atacado durante un intento de robo y recibió una herida en el cuello que provocó su deceso en el lugar.
Durante el asalto, los agresores sustrajeron el arma de reglamento del vigilante, un elemento que ha sido fundamental para las investigaciones que realizan las autoridades.
La Policía trabaja en la reconstrucción de los hechos para esclarecer el suceso y determinar la responsabilidad de los involucrados.
Horas después del incidente, agentes policiales localizaron a uno de los presuntos implicados en la calle Palmeras Orientales.
El sospechoso se desplazaba en una motocicleta con la placa cubierta y, al notar la presencia policial, abrió fuego contra la patrulla, lo que desencadenó un enfrentamiento.
El hombre fue trasladado al Hospital Dr. Darío Contreras, donde perdió la vida debido a las heridas recibidas.
En la escena del enfrentamiento, los técnicos recolectaron evidencias como casquillos, un arma de fuego y la motocicleta utilizada, elementos que forman parte de las pruebas para el proceso judicial.
Las investigaciones preliminares vinculan al fallecido con otros hechos recientes, entre ellos un incidente ocurrido el 2 de mayo en Los Tres Ojos, donde una mujer fue despojada de su celular bajo amenaza.
Este dato es parte del análisis que realizan las autoridades para comprender el contexto de los hechos y posibles conexiones con otros delitos.
Familiares de Leónidas Morillo velan su cuerpo en Los Alcarrizos. Lo describen como un hombre dedicado que trabajó más de dos décadas como vigilante y que se mantenía activo a sus 71 años.
Destacan su responsabilidad y compromiso con su familia, así como su energía constante, que lo mantenía activo en su labor a pesar de su edad.
El caso ha generado preocupación en diversos sectores y ha reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad para los vigilantes privados en el país.
La muerte de Morillo ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de quienes desempeñan estas labores y la necesidad de fortalecer las medidas de protección.
Las autoridades han resaltado la rapidez en el proceso investigativo, destacando la localización y enfrentamiento con uno de los presuntos implicados en pocas horas tras el incidente.
Sin embargo, la búsqueda de otro implicado continúa abierta, lo que mantiene el caso activo en el ámbito judicial.
Este suceso plantea interrogantes sobre las medidas de protección para quienes desempeñan labores de vigilancia y sobre posibles cambios en las políticas de seguridad tras lo ocurrido en San Isidro.
La comunidad y familiares esperan que se tomen acciones concretas para evitar que hechos similares se repitan.
