Diario al Día | Villa Altagracia, San Cristóbal, República Dominicana – Arturo Pimentel Peña, residente de Villa Altagracia, ha planificado con anticipación su despedida, incluyendo la fabricación y conservación de un ataúd en su hogar desde hace más de dos años.
En una entrevista para el programa Hablando con Gregory, Pimentel Peña explicó que esta iniciativa busca evitar cargas económicas a su familia y facilitar los trámites cuando llegue el momento.
Además del ataúd, mostró detalles de la ceremonia que desea, como ropa, recordatorios plastificados y otros elementos para el velatorio.
El hombre, que trabajó durante años como motorista y chófer, señaló que su experiencia laboral le permitió construir su vivienda y organizar esta planificación con calma.
También adquirió un espacio en un cementerio local y mantiene un acuerdo con el fabricante del ataúd para posibles modificaciones futuras.
Sobre la ceremonia, expresó su deseo de que el velatorio sea un momento tranquilo, con música, comida y bebidas, para que sus familiares recuerden juntos los momentos compartidos.
Entre sus preferencias musicales incluyó canciones de José Manuel Calderón, su bachatero favorito.
La inversión en el ataúd fue de aproximadamente 70 mil pesos, monto que considera razonable frente al aumento de los costos en servicios funerarios.
Además, resaltó la importancia de organizar estos aspectos con tiempo y criticó la falta de previsión que observa en muchas familias dominicanas.
Para facilitar la gestión posterior, dejó instrucciones claras a sus hijas sobre documentos y pertenencias personales. También propuso la creación de fondos comunitarios para cubrir gastos funerarios y reducir la dependencia de servicios privados.
Arturo Pimentel Peña enfatizó que su proceso de planificación debe ser discreto y sin complicaciones, buscando que su despedida sea un acto sencillo y respetuoso. Esta visión refleja su deseo de evitar trámites engorrosos y gastos inesperados para sus familiares.
En redes sociales, el caso ha generado diversas reacciones. Algunos usuarios valoran la previsión y organización del hombre, mientras otros cuestionan la decisión de mantener un ataúd en su vivienda.
Este debate evidencia distintas perspectivas sobre la planificación personal y cómo algunas personas en República Dominicana enfrentan el final de la vida.
El caso destaca la importancia de la anticipación en asuntos funerarios, un tema que suele ser evitado por muchas familias.
La iniciativa de Pimentel Peña invita a reflexionar sobre la necesidad de planificar con tiempo para evitar cargas económicas y emocionales.
Finalmente, dejó instrucciones precisas para el desarrollo de su velatorio, incluyendo música, alimentos y participación familiar cercana, buscando que el momento sea de recogimiento y recuerdo en un ambiente de serenidad.
Esta experiencia refleja cómo algunos dominicanos adoptan medidas anticipadas para enfrentar el final de la vida con mayor organización y tranquilidad, aportando un ejemplo de previsión y control sobre los procesos finales.
