Diario al Día | Santo Domingo – Francisca Mueses denunció que ella y su hijo de 15 años permanecen retenidos en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral en contra de su voluntad.
La situación se originó luego de que la madre se negara a autorizar un tratamiento de diálisis para el menor, tras detectar niveles elevados de urea en su organismo.
Según explicó la señora Mueses, acudieron al hospital para una consulta médica rutinaria.
Durante la visita, al adolescente le realizaron varios análisis clínicos que arrojaron resultados preocupantes para el personal médico, quienes recomendaron iniciar un tratamiento de diálisis de forma inmediata para evitar complicaciones mayores.
La madre rechazó la recomendación médica, argumentando que su hijo se encuentra bien de salud y que no considera necesaria la intervención en este momento.
Por esta razón, se negó a firmar cualquier autorización para el procedimiento, lo que ha generado un conflicto con el hospital.
Desde el día anterior, ambos permanecen en el área de nefrología del hospital sin poder salir.
El personal médico y administrativo les informó que para retirarse necesitan una autorización emitida por la Fiscalía, ubicada en la intersección de las avenidas Padre Billini y Jacinto Peinado.
Esta medida ha limitado la libertad de la madre y el menor, quienes desean regresar a su residencia en Sabana Grande de Boyá, provincia Monte Plata.
En un video enviado a este medio, Francisca Mueses expresó su negativa rotunda a la diálisis y señaló que el hospital pretende proceder con el tratamiento sin contar con su consentimiento ni el del padre del menor.
Además, cuestionó que se tome una decisión médica de esta naturaleza sin el aval de un familiar directo, ya que como tutora legal considera que la autorización debe recaer exclusivamente en ella o en el padre del adolescente.
La madre responsabilizó al hospital de cualquier situación que pueda ocurrir durante su permanencia en el centro y reiteró su deseo de regresar a su hogar.
Su denuncia ha generado un debate sobre los límites entre la autoridad parental y la responsabilidad médica cuando está en juego la salud de un menor.
Este caso plantea interrogantes sobre hasta dónde puede llegar un centro de salud para proteger la integridad de un paciente menor cuando sus tutores rechazan el tratamiento recomendado.
La situación evidencia la complejidad que enfrentan los profesionales de la salud y las familias en decisiones médicas delicadas.
Al cierre de esta publicación, ni el Hospital Robert Reid Cabral ni las autoridades sanitarias habían emitido declaraciones oficiales sobre la denuncia presentada por Francisca Mueses.
El video que ella compartió circula ampliamente en redes sociales y ha generado opiniones divididas entre la ciudadanía, reflejando la sensibilidad y controversia del tema.
