Diario al Día | San Antonio de Guerra, Santo Domingo, República Dominicana – Continúan saliendo a la luz los escalofriantes detalles de la cruel pérdida de una menor de edad en una casa de acogida de CONANI, presuntamente a manos de otras tres adolescentes.

El dolor, el abandono y la pérdida marcan la historia de una niña de 14 años a quien vilmente le fue arrebatada la vida en su paso por un hogar de acogida del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia, en San Antonio de Guerra.

La adolescente, identificada solo como Nanita Pimentel Paul, llevaba apenas nueve días en el centro tras una disposición del Ministerio Público, luego de detectarse en un hospital que estaba expuesta a una situación de vulnerabilidad extrema.

Al igual que ella, otras 29 niñas víctimas de violencia, abuso y abandono residían en el lugar, lo que evidencia la delicada situación que enfrentaban las menores bajo custodia institucional.

Madre de una de las presuntas involucradas en el hecho
Madre de una de las presuntas involucradas en el hecho

La madrugada del 24 de mayo, mientras todos dormían, según el expediente judicial, tres adolescentes de 14, 16 y 17 años invitaron a la víctima al baño con la promesa de una sorpresa. Allí, la tumbaron al suelo y, con una sábana y el cordón de un pantalón, le arrebataron la vida.

Posteriormente, acomodaron el cuerpo junto a la cama y organizaron la escena para hacer creer que la muerte se había producido por una caída mientras dormía.

Este acto fue presenciado por otra interna, cuyo relato permitió al Ministerio Público esclarecer los hechos.

El Ministerio Público acusa a las tres presuntas responsables de homicidio. Mientras continúan las investigaciones, las adolescentes deberán permanecer 30 días internas.

Deberán permanecer en el Instituto Preparatorio de Señoritas de Villa Consuelo, según la medida cautelar dictada por la Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo.

La testigo, que compartía habitación con la víctima y las presuntas responsables, relató que todo ocurrió durante la madrugada mientras dormían en el centro. En la habitación había al menos 30 menores.

La joven explicó que observó cómo tres adolescentes invitaron a la occisa al baño “para darle una sorpresa”.Como no la invitaron, decidió quedarse en su cama.

Minutos después, según su declaración, las imputadas vendaron los ojos de la víctima y la llevaron al piso, sujetándola por brazos y piernas, y colocándole una sábana alrededor del cuello.

La testigo agregó que la víctima intentó resistirse y gritó, pero le cubrieron la boca para impedir que pidiera ayuda. Mientras esto sucedía, la testigo fingió estar dormida por temor a ser atacada también.

De acuerdo con la solicitud de medida cautelar, las agresoras continuaron presionando la sábana hasta inmovilizar a la víctima, luego utilizaron el cordón de un pantalón para mantener la presión y, finalmente, trasladaron el cuerpo cerca de una cama, intentando simular un accidente.

El personal del hogar de paso alertó a los servicios de emergencia y solicitó asistencia médica

, pero los paramédicos confirmaron que la menor ya no presentaba signos vitales.

La testigo aseguró que la víctima era alegre, le gustaba bailar y compartir con las demás residentes, y manifestó que tuvo miedo de intervenir por temor a convertirse en otra víctima.

Las circunstancias de la muerte continúan siendo investigadas, mientras las tres adolescentes enfrentan acusaciones por su presunta participación en los hechos dentro del hogar de paso.

La medida cautelar se cumple en el Instituto Preparatorio de Señoritas de Villa Consuelo mientras el Ministerio Público sigue con las pesquisas.

Los familiares de la víctima cuestionaron por qué las autoridades la enviaron al centro luego de ser dada de alta de un hospital, donde permaneció un mes y medio tras ingerir una pastilla, supuestamente por un “dolor de cabeza”.

Tras el incidente, CONANI emitió un comunicado lamentando lo ocurrido e informó la suspensión preventiva del personal encargado de la seguridad y acompañamiento de las menores.

Además, intervino el centro residencial, “tomando en cuenta que estos espacios son ordinariamente supervisados, con el objetivo de fortalecer los procesos de atención, seguimiento y protección de los niños, niñas y adolescentes”.