Diario al Día| Santo Domingo — La Policía Nacional y la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) continúan las pesquisas sobre el ataque ocurrido esta semana en Villa Mella, donde un repartidor de pollos fue interceptado por un grupo de individuos armados.
La víctima fue identificada como Escate Jedelier, un hombre haitiano de 35 años conocido como «El Chino» en su entorno laboral.
El incidente tuvo lugar en el sector Los Jardines, cerca del Play Los Cleto, cuando cuatro personas dispararon contra Jedelier mientras cumplía con sus rutas de entrega.
Escate Jedelier era el sostén económico de sus tres hijos, de 10, 5 y 4 años, y se levantaba diariamente a las cinco de la mañana para realizar su trabajo.
Familiares y allegados han expresado su preocupación por la situación y han solicitado justicia, destacando el impacto que este hecho tiene en los menores que ahora quedan sin su padre.
Un primo de la víctima calificó el hecho como un abuso y resaltó la dedicación de Jedelier a su trabajo, mientras otro familiar exigió que se esclarezca el caso para que se haga justicia.
La escena del crimen fue registrada con imágenes que muestran el cuerpo junto a la motocicleta y la hielera que utilizaba para distribuir su mercancía.
Testimonios de compañeros de trabajo indican que la violencia contra repartidores en esta zona no es un hecho aislado.
Un colega reveló que otro trabajador haitiano fue asesinado en las cercanías anteriormente, lo que sugiere un patrón de ataques contra este grupo laboral.
Las condiciones del sector, caracterizadas por calles de tierra, construcciones inconclusas y poca presencia policial, aumentan la vulnerabilidad de quienes laboran en el área.
Un repartidor motorizado comentó que circula con dinero en efectivo y debe extremar precauciones debido a la inseguridad constante.
Los residentes de Harás Nacionales y Los Jardines han solicitado mayor patrullaje y control estatal para mejorar la seguridad en estas vías periféricas, que consideran zonas con escasa vigilancia y control efectivo del Estado.
Hasta el momento, no se reportan detenciones relacionadas con el caso. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Este caso refleja la preocupación creciente por la seguridad de los trabajadores informales en Santo Domingo y el impacto que la violencia urbana tiene en las familias afectadas.
Tres niños pequeños ahora enfrentan la ausencia de su padre, un hecho que subraya la importancia de medidas concretas para proteger a este sector laboral.
Las autoridades continúan con la búsqueda de información y el proceso judicial para avanzar en la resolución del caso, mientras la comunidad espera respuestas y acciones que garanticen mayor seguridad en la zona.
