Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana – Un grupo de médicos dominicanos compartió detalles de su participación en una jornada de asistencia humanitaria en Venezuela, donde permanecieron 14 días atendiendo a la población en un refugio ubicado en Catia La Mar.
Durante una entrevista exclusiva con la periodista Elianta Quintero, del Grupo de Medios Telemicro, los especialistas explicaron que su trabajo abarcó tanto la atención clínica como el acompañamiento emocional a familias afectadas por una situación que impactó a numerosos habitantes de la zona.
Los médicos destacaron que una de las experiencias más complejas fue brindar apoyo a personas que habían perdido familiares, lo que generó una fuerte carga emocional en quienes acudieron al refugio.
Por ello, el acompañamiento humano se convirtió en un componente esencial de la misión.
“Lo más impactante que hemos recibido fue la pérdida total de familias. Eso es algo muy doloroso.
Llegaban los pacientes y era una frustración tan grande que nuestro trabajo fue más apoyo emocional que tratamiento somático”, relató uno de los doctores.
El especialista recordó un momento especialmente difícil cuando tuvo que comunicarle a una menor que su prima había perdido la vida. En conjunto con la madre de la niña, trabajaron el proceso de duelo para brindar el acompañamiento necesario.
“El caso que más me desgarró fue decirle a una niña que su prima había perdido la vida”, expresó el médico al describir una de las situaciones que más lo impactó durante la misión.
Además del apoyo emocional, los médicos resaltaron la importancia de la planificación familiar y los controles prenatales en la comunidad.
Muchas mujeres acudieron a consultas para recibir orientación y seguimiento, ya que algunas habían perdido acceso regular a especialistas en ginecología.
Los médicos dominicanos indicaron que esta experiencia representó un reto profesional y humano, donde la cercanía con los pacientes fue tan relevante como los tratamientos médicos ofrecidos.
Esta labor les permitió conocer de cerca las necesidades de una comunidad que requería atención integral.
La labor de los médicos fue valorada por las personas atendidas, quienes encontraron en la brigada un respaldo durante una etapa de gran necesidad. Cada consulta estuvo acompañada de escucha, orientación y apoyo a las familias.
El trabajo realizado dejó una experiencia marcada por la solidaridad entre ambas naciones y resaltó la importancia de combinar atención médica con apoyo emocional en escenarios de emergencia.
Queda abierta la posibilidad de nuevas iniciativas para fortalecer este tipo de colaboraciones humanitarias.
