Diario al Día | Esperanza, República Dominicana — El profesor Marino Rodríguez fue despedido este fin de semana en el cementerio del sector Cañeo, tras años de complicaciones derivadas de un accidente que marcó su vida.
El educador, recordado por generaciones de estudiantes del Liceo de Maizal, dejó de existir luego de una prolongada convalecencia que inició hace varios años, según confirmaron sus familiares y allegados.
El féretro blanco llegó al camposanto a bordo de un coche fúnebre de la Funeraria San Judas, mientras trabajadores preparaban la bóveda de bloques de concreto para recibir sus restos.
Familiares, exalumnos y representantes de la Red de Comunicadores del Cibao acompañaron a la familia del profesor Marino Rodríguez en un ambiente marcado por la cercanía y la sencillez.

La comunicadora Yoselin Rodríguez, hermana del maestro, tomó la palabra frente al nicho para agradecer el respaldo moral y económico recibido durante la larga recuperación de su hermano.
«A nosotros, sus hijos y sus familiares, nos dieron vida porque queríamos una nueva oportunidad cuando tuvo el accidente», expresó Rodríguez con la voz entrecortada ante los presentes.
La hermana también recordó que, incluso durante su recuperación tras salir del coma, el profesor Marino Rodríguez preguntaba constantemente por sus amistades y por sus antiguos alumnos.
«Incluso cuando regresó del coma, él preguntaba por sus amistades», relató Yoselin, evidenciando el vínculo afectivo que el educador mantenía con su entorno cercano y comunitario.
El desenlace tomó por sorpresa a la familia, que no contaba con un espacio físico para el entierro y debió recurrir a redes de apoyo comunitario para resolverlo.
«Les llamé a Yeyé esta mañana y le expuse porque no estábamos esperando esto. Yo le había dicho a mi hermano que había que comprar la sita ‘e tierra para hacer esto porque esta es la realidad de la vida, y me dio un boche, me dijo que no le hablara de eso», contó Rodríguez.
Norvin Alcántara, uno de sus exalumnos, recordó al profesor Marino Rodríguez como un maestro afable, respetuoso y apasionado por la enseñanza de las ciencias naturales durante su etapa en Maizal.
Alcántara también rememoró las excursiones organizadas por el educador hacia el jardín botánico y Samaná, así como su afición por enseñar ajedrez a sus estudiantes.
Según el testimonio compartido, años atrás el profesor Marino Rodríguez circulaba tranquilamente en su motocicleta cuando una persona, de forma imprudente, tuvo contacto con él al manipular un motor, ocasionándole lesiones que marcaron el resto de su vida.
Tras un tiempo, su salud mejoró parcialmente, aunque nunca se recuperó del todo, según coincidieron tanto su familia como sus antiguos alumnos en distintos testimonios.
Durante el panegírico, Yoselin Rodríguez destacó el legado ético de su hermano: «Marino era una fuente de moral y de dignidad, a Marino no le gustaba lo mal hecho, a Marino no le gustaban las burlas».
«Hoy fallece humildemente con sus tres hijos que adoraba», añadió la comunicadora, visiblemente conmovida ante los presentes que acompañaban el sepelio del profesor Marino Rodríguez.
El acto concluyó con familiares y amigos rodeando la bóveda mientras rezaban el Padre Nuestro y el Ave María, pidiendo por el descanso eterno del educador.
Mientras se realizaban las oraciones, los albañiles continuaban sellando la bóveda con bloques y mezcla, en una escena que reflejó la urgencia y sencillez del sepelio.
El caso del profesor Marino Rodríguez expone una realidad frecuente en comunidades rurales: el desgaste económico de las familias ante enfermedades prolongadas tras un accidente.
La solidaridad de comunicadores del Cibao resultó determinante para garantizar una despedida digna al educador, según reconoció públicamente su hermana durante el sepelio.
Desde este espacio se extienden condolencias a los familiares, amistades y antiguos alumnos del profesor Marino Rodríguez, cuyo legado permanece entre quienes lo conocieron.
¿Cuántos educadores como Marino Rodríguez enfrentan en silencio secuelas similares mientras continúan formando generaciones enteras en las comunidades del interior del país?
