Diario al Día | Duarte, República Dominicana — Una mujer teme por su vida tras denunciar intimidaciones y un altercado vehicular que la involucró junto a su hija en San Francisco de Macorís, municipio cabecera de la provincia Duarte.
La denunciante, empleada de una banca de apuestas en la avenida Libertad con La Rotonda, acudió ante las autoridades para formalizar su querella contra un hombre identificado como «Chibote».
«Vengo a poner una denuncia contra Chibote. Trabaja frente a donde yo trabajo, en Avenida Libertad con Rotonda», declaró la afectada frente a las cámaras de la prensa local.
Residente del sector Vista al Valle, la mujer relató entre lágrimas el episodio que la llevó a buscar auxilio institucional, luego de un intento de contacto vehicular contra ella.
«Ayer él me dijo: ‘Con el odio que yo te tengo, por aquí tú mejor ni pasaras’. Y hoy viene y me lanza el motor encima, y yo andaba con mi hija», relató la víctima.
Con voz quebrada, enfatizó la magnitud de su angustia: «Y yo temo por mi vida». La situación, según narra, se ha vuelto sistemática en su rutina diaria.
El origen de las hostilidades se remonta a un conflicto ocurrido hace aproximadamente siete años, relacionado con la partida de un hombre identificado como Leo Burgos.
«Eso viene por la partida de Leo Burgos, hace siete años casi mente. Y la familia me tienen odio», confesó la denunciante ante la consulta de un reportero.
Al ser cuestionada sobre el motivo del resentimiento, fue categórica: «Porque ellos dicen que fue por mi culpa que él… que él partio, adonde yo no tengo que ver».
La afectada detalló que el hombre la increpa de forma constante cuando se dirige a su trabajo. «Cada rato me dice cosas feas», explicó, visiblemente afectada por la persistencia del hostigamiento.
Ante el temor de que la situación escale, decidió traer a su hija a vivir con ella, asegurando que no desea «ningún daño» para la menor ni para su entorno familiar.
El caso expone las secuelas de un conflicto no resuelto en San Francisco de Macorís, originado en un suceso que, según la denunciante, nunca la involucró judicialmente.
La insistencia de la familia del fallecido en responsabilizarla ha derivado en un hostigamiento constante dentro de su entorno laboral y comunitario, según su relato.
Al cierre de su testimonio, la mujer dejó constancia pública ante las autoridades: «Cualquier cosa que me pase responsabilizo a Chibote. Y sé a dónde él está».
La denunciante hizo un llamado directo a las autoridades locales para que intervengan antes de que el conflicto derive en una situación de mayor gravedad.
El caso queda ahora en manos de las autoridades de San Francisco de Macorís. ¿Logrará la denunciante obtener la protección que reclama para ella y su hija?
