Diario al Día| Frankfort, Illinois, Estados Unidos – Corie Walsh, de 40 años, quedó bajo custodia judicial mientras las autoridades investigan un caso ocurrido en su vivienda de Frankfort, donde su hijo Barrett, de 2 años, fue encontrado sin signos vitales el pasado 1 de septiembre.
Según los fiscales del condado de Will, los otros hijos de Walsh llegaron a la casa después de la escuela y encontraron al menor en el sótano.
Los niños acudieron a un vecino en busca de ayuda, quien intentó auxiliar al pequeño antes de que llegaran las autoridades.

Los investigadores señalaron ante el tribunal que Walsh fue localizada posteriormente dentro de un baño de la vivienda y que presentaba un comportamiento que llamó la atención de los presentes.
Durante la audiencia, los fiscales indicaron que la madre habría realizado declaraciones a los investigadores sobre lo ocurrido y que también habría expresado pensamientos relacionados con sus otros hijos y su esposo.
Las autoridades informaron que en la residencia fueron encontrados varios frascos de medicamentos recetados, mientras continúan recopilando evidencias para establecer con precisión las circunstancias del caso.
Defensa atribuye la situación a un problema de salud mental
La defensa de Walsh rechazó las comparaciones con el caso de Lindsay Clancy, una madre de Massachusetts involucrada en un proceso judicial por la pérdida de sus tres hijos, y calificó esas vinculaciones como especulaciones sin fundamento.

La abogada Andrea Lyon afirmó que relacionar ambos casos de manera directa puede afectar la percepción pública sobre Walsh antes de que concluya el proceso judicial.
Los abogados defensores argumentaron ante el juez que Walsh atravesaba un episodio de salud mental severo al momento de los hechos y solicitaron que fuera trasladada a un centro especializado para recibir tratamiento.

Según la defensa, a Walsh le fue diagnosticado un trastorno psicótico relacionado con un proceso de duelo, una condición que puede incluir síntomas que afectan la percepción de la realidad.
Investigación continúa en Illinois
El juez Robert Kerr ordenó que Walsh permanezca detenida al considerar que representa un riesgo para sus hijos y su esposo mientras avanza la investigación.

Los fiscales señalaron que el esposo de Walsh está colaborando con la Policía y con los servicios sociales que participan en el caso.
Familiares y allegados realizaron un funeral para Barrett, a quien llamaban cariñosamente “Oso”. Walsh tiene programada una nueva comparecencia ante el tribunal para el 24 de septiembre, mientras las autoridades continúan revisando las pruebas y testimonios recopilados.
