Diario al Día| Nueva York, Estados Unidos – La Policía de Nueva York arrestó a William Stephens, de 55 años, por un caso ocurrido hace más de tres décadas en Brooklyn. Los investigadores lograron identificarlo mediante nuevas técnicas de análisis genético aplicadas a evidencia conservada desde 1995.
Stephens enfrenta un cargo relacionado con una agresión contra una mujer de 36 años registrada la noche del 2 de agosto de 1995 en Bedford-Stuyvesant, según las informaciones divulgadas sobre el caso.
De acuerdo con las autoridades, la mujer fue abordada por un desconocido cerca de Pulaski Street y Marcus Garvey Boulevard. El hombre presuntamente la obligó a subir al techo de un edificio, donde ocurrió la agresión, y posteriormente le quitó varias prendas.
La víctima no conocía al responsable, lo que dificultó establecer su identidad durante la investigación inicial.

Evidencia permaneció archivada durante décadas
Los investigadores recolectaron evidencia genética relacionada con el caso en 1995. Sin embargo, en ese momento no encontraron coincidencias que permitieran identificar a una persona en los registros disponibles.
Ante la falta de un nombre, los fiscales de Brooklyn recurrieron en 2005 a una medida legal para mantener vigente el proceso. Presentaron una acusación contra un «John Doe», utilizando el perfil genético del sospechoso como elemento identificador.
De esa manera, el expediente pudo permanecer abierto mientras las autoridades esperaban avances tecnológicos o nueva información que permitiera conocer la identidad de la persona buscada.
Años después, el caso pasó a unidades especializadas de la Policía de Nueva York dedicadas a revisar investigaciones pendientes y utilizar herramientas modernas de genealogía genética.

Genealogía genética ayudó a orientar la investigación
El análisis permitió establecer conexiones entre la evidencia conservada y familiares de Stephens, según la Policía. A partir de esos resultados, los detectives concentraron sus esfuerzos en él y continuaron reuniendo información.
Las autoridades también aprovecharon una orden judicial pendiente relacionada con una infracción menor para detenerlo durante el proceso investigativo. Mientras estaba bajo custodia, los agentes consiguieron una muestra genética que posteriormente fue comparada con el perfil preservado del caso de 1995.
Según fuentes policiales citadas en los reportes, esa comparación produjo una coincidencia que permitió fortalecer el expediente contra Stephens.
En la investigación participaron detectives de unidades especializadas en casos antiguos y genealogía genética del NYPD.

Stephens, quien según la información disponible no tenía antecedentes penales, fue puesto bajo arresto formal y quedó a disposición del sistema judicial de Nueva York. Su comparecencia ante el Tribunal Penal de Brooklyn estaba pendiente al momento de divulgarse el arresto.
