Diario al Día| Los Alcarrizos, República Dominicana – Un joven de 19 años identificado como John Ángel fue entregado a las autoridades luego de que su madre buscara ayuda para llevarlo ante la Policía.
El joven era buscado por su presunta participación en múltiples robos a bancas de apuestas y, según el material audiovisual difundido, uno de sus compañeros había perdido la vida poco antes de que fueran a buscarlo a su vivienda.
Lo que más llamó la atención durante todo el proceso fue la actitud mostrada por John Ángel: inicialmente se resistió a entregarse y, posteriormente, respondió con aparente tranquilidad e indiferencia cuando fue cuestionado sobre lo ocurrido con sus compañeros y los hechos que le atribuían.
Su compañero había perdido la vida poco antes
La madre explicó que decidió intervenir después de enterarse de que el joven que presuntamente acompañaba a su hijo había perdido la vida ese mismo día. Otro conocido, identificado como Makenson, había pasado por una situación similar unos 15 días antes, según lo expresado durante la grabación.

Además, la mujer aseguró que agentes del DICRIM habían estado buscando a John Ángel y que incluso habían acudido a la zona la noche anterior. Ante esa situación, decidió contactar al equipo de Coro Calle para gestionar su entrega y evitar que su hijo continuara huyendo.
Cuando fueron a buscarlo, John Ángel no mostró disposición inmediata para acompañarlos. Se resistió a salir, se negó inicialmente a vestirse y fue necesario que su madre y las demás personas presentes insistieran repetidamente para convencerlo de entregarse.
La actitud del joven durante el traslado
Ya dentro del vehículo, el comunicador le preguntó qué tenía que decir sobre los hechos que le atribuían y sobre lo ocurrido recientemente con su compañero. Su primera respuesta fue simplemente que no tenía “nada” que decir.
Posteriormente reconoció ante la cámara haber participado en múltiples robos de bancas de apuestas en Los Alcarrizos. Cuando el entrevistador cuestionó si consideraba correcto lo que estaba diciendo y le mencionó el efecto de sus acciones sobre su madre, John Ángel respondió que no sabía por los demás, pero que para él sí.

Otra respuesta llamó especialmente la atención. Al preguntarle por qué no se había entregado después de conocer lo sucedido con dos personas de su entorno, el joven expresó una visión aparentemente resignada sobre su futuro y cuestionó de qué serviría mantenerse con vida por un tiempo si después podía ocurrirle lo mismo.
Su actitud se mantuvo durante otras preguntas. Al ser cuestionado sobre si sentía temor de ser localizado mientras participaba en los robos, respondió que quien se dedica a robar debe tener “valor” y saber lo que está haciendo. Esa declaración fue realizada mientras era trasladado para ser puesto bajo custodia.
Admitió participación en numerosos robos
Durante la conversación, John Ángel aseguró que participaba en incursiones contra aproximadamente cinco bancas por noche. También afirmó que podían obtener entre RD$50,000 y RD$60,000 de cada establecimiento, aunque esas cantidades corresponden exclusivamente a su versión ofrecida durante la grabación y no fueron verificadas de manera independiente.
El joven también explicó que entraban a los establecimientos durante horas de la madrugada. En otro momento reconoció de manera directa su participación en “múltiples robos”, cuando fue cuestionado sobre las razones por las cuales las autoridades estaban detrás de su grupo.

La madre prefirió entregarlo a las autoridades
La madre dejó claro que su decisión no significaba que estuviera en contra de su hijo. Explicó que prefería verlo bajo custodia y poder visitarlo antes que exponerse a una situación irreversible mientras permaneciera huyendo.
La mujer sostuvo que estaba dispuesta incluso a que su hijo se molestara con ella por haberlo entregado, pues consideraba que ponerlo en manos de las autoridades era la opción que podía protegerlo en ese momento. También manifestó que esperaba que el joven utilizara el proceso para reflexionar sobre sus decisiones.
Finalmente, John Ángel fue llevado al destacamento O-1 Juanita, donde fue recibido por el mayor Sánchez. Allí las autoridades indicaron que sería sometido al procedimiento correspondiente, incluyendo una evaluación médica, antes de ser remitido al departamento encargado de continuar las investigaciones.
