Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Los últimos momentos de vida de Melvin TV fueron relatados por las hermanas Jenny Barbie y Jennifer Hernández, quienes lo acompañaron durante su enfermedad y estuvieron presentes en la etapa más difícil de su vida.

Durante una entrevista en el programa Fogaraté Radio, ambas compartieron detalles desconocidos sobre el sufrimiento del comunicador, sus complicaciones de salud y lo que ocurrió cuando finalmente dejó de respirar.

Uno de los testimonios más conmovedores llegó cuando Jennifer Hernández contó que presenció el instante exacto en que Melvin murió. La experiencia fue tan fuerte que terminó de rodillas, llorando y sin saber cómo reaccionar.

Las declaraciones también revelaron que el comunicador enfrentó dolores constantes, dificultades para moverse, tratamientos costosos y momentos en los que necesitaba atención durante las 24 horas.

Jennifer recuerda el instante en que Melvin dejó de respirar

Jennifer Hernández, quien estuvo directamente involucrada en los cuidados del comunicador, se mostró visiblemente afectada cuando comenzó a recordar sus últimos momentos.

La entrevistada explicó que no estaba preparada para hablar públicamente de aquella experiencia, pues había llegado al programa sin saber que tendría que revivir esos recuerdos.

Según relató, ella estaba presente cuando Melvin dio su último aliento. Aunque conocía la gravedad de su enfermedad, todavía conservaba la esperanza de que pudiera recuperarse.

Al recordar aquel instante, contó que perdió el control de sus emociones y cayó de rodillas mientras lloraba desesperadamente.

“Yo caí de rodilla llorando y dije, ‘¿Qué hago?’”, expresó Jennifer al describir su reacción.

La mujer explicó que, en medio de los nervios, decidió comunicarse con una persona cercana identificada como May, a quien le transmitió lo sucedido.

Jennifer recordó que apenas podía hablar y que la impresión de haber presenciado la muerte de alguien a quien había cuidado durante tanto tiempo fue muy difícil de asimilar.

Lo que más le afectó fue que, incluso en aquellas circunstancias, seguía creyendo que Melvin tendría otra oportunidad de vivir.

Su testimonio permitió conocer el lado más doloroso de una enfermedad que, durante meses, había mantenido al comunicador bajo constantes cuidados.

Decidieron guardar silencio para proteger su privacidad

Jennifer también explicó que, inmediatamente después del fallecimiento, las personas que acompañaban a Melvin habían acordado no comunicar la noticia de manera apresurada.

La intención, según dijo, no era ocultar lo ocurrido, sino proteger la privacidad y la dignidad del comunicador durante un momento especialmente delicado.

Durante la entrevista reveló que Melvin había experimentado un deterioro físico considerable como consecuencia de sus problemas de salud.

Por esa razón, sus cuidadoras evitaron divulgar fotografías que mostraran el estado en que se encontraba durante la etapa final de su enfermedad.

Jennifer aseguró que el comunicador estaba muy deteriorado cuando murió, aunque recordó que posteriormente, durante el velatorio, su apariencia era diferente.

Ambas consideraban importante que su amigo fuera recordado con respeto, sin exponer públicamente imágenes de sus momentos más vulnerables.

Melvin sufría tanto que no podía sentarse ni levantarse

Otro de los detalles más impactantes fue conocer que los problemas físicos de Melvin habían comenzado mucho antes de que el público observara la gravedad de su enfermedad.

Jenny Barbie explicó que, mientras todavía participaba en programas de entretenimiento, el comunicador ya enfrentaba molestias que le impedían realizar actividades cotidianas.

“Mi amigo daba el programa con nosotros y no podía sentar. No se podía sentar”, recordó durante la conversación.

Según su testimonio, hubo momentos en que Melvin tenía que acomodarse de lado para poder permanecer sentado, debido a las complicaciones que presentaba.

Con el paso del tiempo, su condición empeoró y llegó a necesitar ayuda incluso para movimientos básicos.

Las hermanas describieron una etapa marcada por el dolor, las dificultades para levantarse y la necesidad de recibir asistencia constantemente.

También explicaron que presentaba complicaciones que requerían curaciones frecuentes y equipos médicos especiales.

Una de las situaciones más difíciles fue el problema que sufrió en una pierna, para cuyo tratamiento necesitó un sistema de drenaje.

Jennifer relató que los cuidados eran continuos y que había días en los que el comunicador se encontraba particularmente incómodo.

Las entrevistadas también mencionaron problemas intestinales y otras complicaciones que aumentaron sus dificultades físicas.

Sus declaraciones mostraron que la enfermedad afectó profundamente la vida cotidiana de Melvin, mucho antes de que se conocieran todos los detalles de su situación.

Su hermana cuidadora perdió el trabajo para acompañarlo

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue el sacrificio personal que hicieron las dos mujeres para acompañar al comunicador.

Jenny Barbie explicó que su hermana Jennifer llegó a permanecer con Melvin durante las 24 horas del día, atendiendo sus necesidades y procurando que no estuviera solo.

Esa dedicación tuvo consecuencias en su vida laboral, pues, según contó, Jennifer terminó perdiendo su empleo mientras se ocupaba de los cuidados.

La situación resultaba todavía más particular porque ninguna de las dos era familiar directa del comunicador.

Sin embargo, ambas aseguraron que lo consideraban parte de su familia y que nunca contemplaron abandonarlo cuando comenzó a empeorar.

Jenny recordó una conversación que marcó su compromiso con él.

En una ocasión, Melvin le confesó que se sentía solo y que no tenía a nadie que pudiera hacerse cargo de su situación.

“Yo no tengo a nadie”, le habría dicho el comunicador.

Ante aquellas palabras, Jenny aseguró que le prometió que permanecería a su lado durante todo el proceso.

La entrevistada explicó que esa promesa se convirtió en una responsabilidad que asumieron juntas, incluso cuando las circunstancias se hicieron cada vez más difíciles.

El dolor y los cambios de humor durante la enfermedad

Las hermanas también hablaron sobre los momentos de tensión que experimentaron mientras cuidaban a Melvin.

Jennifer reconoció que el comunicador tenía un carácter fuerte y que, durante su enfermedad, hubo ocasiones en las que discutían.

Según explicó, algunas de esas diferencias estaban relacionadas con su comportamiento y con la dificultad de aceptar ayuda.

Hubo momentos en los que Jennifer se sintió tan agotada que llegó a decirle que dejaría de cuidarlo.

Sin embargo, siempre terminaba regresando porque conocía el sufrimiento que estaba atravesando.

“Melvin pasó mucho dolor”, expresó al recordar aquella etapa.

Jennifer sostuvo que, detrás del personaje polémico que el público conocía en los medios, existía una persona diferente.

Según su descripción, muchas de las actitudes fuertes que Melvin mostraba frente a las cámaras formaban parte de su estilo de entretenimiento.

En la convivencia diaria, aseguró, también podía ser cariñoso y demostrar preocupación por quienes lo rodeaban.

Por eso, aunque reconoció las discusiones que tuvieron, insistió en que guardaba recuerdos positivos de su amistad.

Los tratamientos y los elevados gastos médicos

Durante la conversación, Jennifer Hernández ofreció detalles sobre el dinero que necesitaban para atender las complicaciones de salud del comunicador.

Explicó que parte importante de los recursos recibidos se utilizaba en medicamentos, curaciones, alimentación especial y atención médica.

Según su testimonio, uno de los profesionales que atendía la pierna de Melvin cobraba 8,000 pesos por visita, y sus servicios eran necesarios varias veces por semana.

También mencionó unos materiales para curaciones que, según dijo, tenían un costo de aproximadamente 23,000 pesos.

A esos gastos se sumaban otros suministros que debían reemplazarse constantemente y la atención de profesionales que acudían a la vivienda.

Jennifer explicó que el comunicador utilizó un equipo especializado de drenaje durante varios meses.

En la entrevista se mencionó un costo de 120,000 pesos relacionado con ese tratamiento, aunque no quedó completamente aclarado si correspondía al alquiler o a otro servicio.

Las hermanas señalaron que también necesitaba medicamentos para controlar el dolor y que su alimentación debía ajustarse a las indicaciones recibidas.

Según explicaron, los gastos eran tan elevados que buena parte del dinero aportado por seguidores y figuras públicas se destinaba directamente a esas necesidades.

La decisión médica que, según Jenny, Melvin no quiso aceptar

Otro momento delicado de la entrevista surgió cuando los panelistas preguntaron si Melvin había seguido correctamente sus tratamientos.

Jenny Barbie aseguró que el comunicador tuvo dificultades para aceptar la gravedad de su enfermedad.

Según su versión, una especialista identificada como la doctora Alejo le había recomendado someterse a una operación.

La entrevistada sostuvo que Melvin no siguió aquella recomendación en el momento indicado.

Jenny expresó su creencia de que una intervención más temprana podría haber cambiado el curso de su enfermedad.

Sin embargo, esa posibilidad fue planteada como una opinión de la entrevistada y no como una conclusión médica confirmada.

Durante el programa también se mencionó que Melvin había recibido atención en la Plaza de la Salud y que el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) había cubierto gastos relacionados con su tratamiento.

Las declaraciones reflejaron las dificultades que enfrentaron tanto el comunicador como sus acompañantes al momento de tomar decisiones sobre su salud.

La mejoría que le permitió celebrar su cumpleaños

Jenny Barbie recordó que, durante su enfermedad, Melvin también recibió atención de profesionales que ofrecían tratamientos alternativos.

Uno de ellos fue identificado como el doctor Urbano, de quien aseguró que nunca le cobró dinero al comunicador.

Según su relato, después de comenzar ese tratamiento, Melvin experimentó una mejoría temporal que le permitió levantarse y participar en algunas actividades.

Jenny recordó que lo vio recuperar algo de peso y sentirse con más energía durante ese período.

La entrevistada aclaró que se trataba de su percepción personal sobre la evolución de Melvin, sin presentar pruebas médicas de que el tratamiento alternativo hubiera producido esa mejoría.

Fue durante esa etapa cuando el comunicador decidió participar en una celebración a bordo de un yate.

Jenny confesó que aquella decisión le provocó preocupación y molestia, pues consideraba que su estado de salud todavía era delicado.

Sin embargo, recordó que Melvin tenía un motivo muy especial para querer disfrutar de ese momento.

Él deseaba celebrar su cumpleaños, incluso ante la posibilidad de que fuera el último.

Ese recuerdo adquirió un significado especial para las hermanas después de su fallecimiento.

Melvin dejó un encargo especial antes de morir

Entre las revelaciones de la entrevista también apareció una conversación que Melvin sostuvo con el productor conocido como Topo Point.

Según contó Jenny Barbie, el comunicador todavía podía conversar y expresar sus deseos cuando decidió hacerle una petición relacionada con las dos hermanas.

Melvin le pidió que no las abandonara y que continuara brindándoles apoyo.

“Te voy a dejar dos encargos que son esas dos malandras”, habría expresado el comunicador, utilizando una manera cariñosa de referirse a ellas.

Jenny recordó que Melvin no hablaba necesariamente como alguien que sabía que estaba a punto de morir, pero sí quería asegurarse de que sus amigas estuvieran acompañadas.

Según explicó, Topo Point ha mantenido presente aquella petición y en ocasiones recuerda públicamente el compromiso que asumió.

Para las hermanas, ese gesto representó una muestra del cariño que Melvin les tenía.

Jenny cuestiona la ausencia de figuras que antes buscaban a Melvin

La entrevista también abordó el respaldo que recibió el comunicador durante su enfermedad y la ausencia de algunas personas del entretenimiento.

Jenny Barbie reconoció que hubo figuras que contribuyeron económicamente y estuvieron pendientes de su situación.

Entre ellas mencionó a Fogón, Jessica y Santiago Matías, aunque el comportamiento de este último provocó un debate entre los participantes.

La entrevistada aseguró que también observó la ausencia de personas que anteriormente habían compartido espacios con Melvin o se habían beneficiado de su popularidad.

Sin mencionar nombres, cuestionó que algunos no estuvieran presentes cuando el comunicador necesitaba ayuda.

Durante la conversación surgieron diferencias de opinión sobre determinadas publicaciones que Santiago Matías realizó alrededor de la muerte de Melvin.

Una panelista consideró que algunas expresiones fueron inapropiadas, mientras Jenny defendió la idea de que existía una relación de cariño entre ambos.

La entrevistada recordó que, según su conocimiento, Santiago Matías había enviado 200,000 pesos para contribuir con las necesidades de Melvin.

Otros participantes también destacaron el apoyo que el empresario le brindó durante distintas etapas de su trayectoria.

Las opiniones estuvieron divididas sobre la manera en que se expresó públicamente, pero coincidieron en reconocer que había existido una relación importante entre ambos comunicadores.

Vendieron el vehículo de Melvin para pagar su despedida

Otro tema que generó una extensa discusión fue el destino del dinero y las pertenencias del comunicador después de su muerte.

Las hermanas respondieron a comentarios que circularon en redes sociales y en los que algunas personas cuestionaban si se habían quedado con bienes de Melvin.

Jenny Barbie rechazó esas acusaciones y aseguró que los recursos disponibles se utilizaron para atender sus necesidades y organizar su despedida.

Según explicó, decidieron vender el vehículo que Melvin había adquirido para cubrir los gastos de su velatorio y entierro.

La entrevistada afirmó que quería ofrecerle una despedida digna a su amigo, como una última muestra de agradecimiento por la relación que habían construido.

Entre los gastos mencionó el ataúd, cuyo costo, según aseguró, fue de 300,000 pesos.

También habló de los servicios funerarios y del entierro en el cementerio Puerta del Cielo.

Jenny explicó que asumió personalmente numerosas gestiones relacionadas con la organización del funeral.

Para ella, utilizar el dinero de Melvin en esos servicios fue una decisión motivada por el cariño que le tenía.

¿Qué ocurrió con el apartamento de Melvin?

Las entrevistadas también hablaron de un apartamento que el comunicador había gestionado antes de su fallecimiento.

Según explicaron, Melvin recibió ayuda para acceder a la vivienda y realizó un pago inicial de aproximadamente 280,000 pesos.

Jenny indicó que parte del dinero utilizado procedía de recursos que el comunicador había recibido anteriormente.

Sin embargo, aclaró que el inmueble todavía tenía compromisos económicos pendientes y que su situación legal no estaba completamente resuelta.

Durante la conversación se mencionó la existencia de un testamento y la posibilidad de que familiares pudieran intervenir en los trámites correspondientes.

Las hermanas insistieron en que no habían recibido el apartamento como herencia y que desconocían cómo terminaría ese proceso.

Jenny también aseguró que, en una ocasión, Melvin le había expresado su intención de poner algunas pertenencias a su nombre.

Según contó, rechazó aquella propuesta porque no quería pensar que su amigo pudiera morir.

La entrevistada sostuvo que su prioridad siempre fue acompañarlo y ayudarlo durante la enfermedad.

El recuerdo que Jennifer conserva de Melvin

Más allá de las discusiones sobre dinero, propiedades y figuras públicas, las hermanas insistieron en que lo más importante para ellas era el vínculo personal que habían construido con Melvin.

Jennifer Hernández explicó que todavía siente su ausencia y que recuerda especialmente los momentos en los que el comunicador dejaba a un lado su personaje de los medios.

Según su testimonio, detrás de las controversias y los comentarios fuertes existía una persona capaz de demostrar afecto a quienes consideraba cercanos.

Jenny Barbie, por su parte, mostró un anillo que aseguró conservar como recuerdo de su amigo.

Ambas defendieron el trabajo que realizaron durante su enfermedad y lamentaron que algunas personas cuestionaran sus intenciones sin conocer lo que habían vivido.

Jennifer recordó que hubo jornadas agotadoras, discusiones, preocupaciones económicas y momentos de profunda tristeza.

Pero también hubo ocasiones en las que Melvin pudo conversar, reír y compartir con las personas que lo acompañaban.

La experiencia, según explicaron, cambió sus vidas y les dejó recuerdos que todavía les resultan difíciles de expresar públicamente.

Actualmente, Jenny Barbie continúa vinculada a Somos Topo Point TV y al programa Sin pelo en la lengua, donde desarrolla labores de producción y participa en el elenco.

Jennifer Hernández también expresó su disposición a explorar oportunidades en los medios de comunicación.

Sin embargo, el recuerdo más difícil para ella continúa siendo aquella última jornada junto a Melvin: el momento en que lo vio dejar de respirar, cayó de rodillas llorando y comprendió que su amigo ya no volvería a levantarse.

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