Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – La periodista Nuria Piera presentó una investigación sobre dominicanos incorporados a las fuerzas militares de Rusia, en la que expone diferencias importantes entre quienes viajaron voluntariamente y quienes aseguran haber recibido ofertas de trabajo engañosas.
El reportaje de N Investiga reúne testimonios familiares, documentos militares, contratos, grabaciones y denuncias que permiten conocer las circunstancias en que varios ciudadanos dominicanos llegaron a territorio ruso durante el conflicto con Ucrania.
Uno de los principales hallazgos es que no todos los involucrados desconocían el propósito de sus viajes. Algunos sabían que prestarían servicio militar, mientras otros aseguran que esperaban trabajar en construcción, electricidad y otras actividades civiles.
La investigación también examina las dificultades para regresar a República Dominicana, las condiciones de los contratos y las gestiones que mantienen las familias ante las autoridades.
Hermano de Juan Carlos Ávila asegura que conocía su misión
Entre los casos presentados figura el de Juan Carlos Ávila, de 28 años, oriundo de Higüey, quien anteriormente había trabajado en seguridad y como salvavidas en establecimientos hoteleros de la zona turística de Bávaro.
Antes de viajar, Juan Carlos explicó a sus familiares que había conocido a una mujer en Rusia y que esta le ayudaría a encontrar empleo.

Sin embargo, su hermano Carlos Ávila ofreció una explicación diferente durante una entrevista con Nuria Piera.
“Él sabía lo que iba y él no fue engañado”, aseguró Carlos, al señalar que su hermano conocía las condiciones de su incorporación a las fuerzas militares rusas.
También manifestó que los pagos acordados se habían realizado conforme a lo establecido, aunque reconoció que Juan Carlos ocultó inicialmente a su familia el verdadero motivo del viaje.
Los documentos mostrados por el programa indican que el joven completó un proceso de selección en Moscú y recibió una certificación vinculada a su incorporación militar.
Posteriormente, compartió videos y fotografías en redes sociales donde aparecía utilizando uniforme y relatando experiencias durante su permanencia en Rusia.
Su situación cambió después de resultar lesionado y necesitar atención médica. Según su hermano, fue sometido a dos procedimientos quirúrgicos.
La familia teme que, una vez recuperado, reciba instrucciones para reincorporarse a las operaciones militares.

Carlos explicó que mantiene comunicación con su hermano y que también ha conversado con una persona relacionada con su reclutamiento para explorar las posibilidades de regresar al país.
De acuerdo con lo que le comunicaron, una eventual salida dependería de evaluaciones médicas y de las condiciones establecidas por las autoridades militares rusas.
El familiar mencionó una posible compensación de 30,000 dólares, información que atribuyó a la intermediaria con quien conversó, sin que se presentara como una decisión oficial.
Familia de Yudi Pérez asegura que viajó por una oferta laboral
Una situación diferente fue relatada por los familiares de Yudi Pérez Vigueroa, de 27 años, residente en San Cristóbal y padre de dos niñas de cinco años y cuatro meses.
Según sus parientes, Yudi trabajaba en el almacén de una cadena de supermercados cuando recibió una propuesta de empleo relacionada con la construcción.
El joven entendía que su destino laboral sería Polonia, pero terminó llegando a Rusia después de realizar un recorrido internacional coordinado mediante contactos telefónicos.
Salió de República Dominicana el 15 de agosto, siguiendo una ruta que incluyó Santo Domingo, Panamá, Buenos Aires y Qatar.
Durante el trayecto, un intermediario cuya identidad no fue establecida mantenía comunicación con él para conocer sus vuelos, documentos y movimientos.
El programa presentó grabaciones en las que esa persona preguntaba si había logrado abordar los aviones y si necesitaba dinero para continuar el viaje.

Tres días después de su salida, Yudi conversó con su madre y le informó que estaba en un centro donde le realizaban evaluaciones médicas.
En aquel momento, explicó que los procedimientos eran similares a los exámenes requeridos para comenzar un empleo.
Posteriormente, la comunicación se interrumpió de manera inesperada y los contactos con sus familiares comenzaron a disminuir.
Sus hermanas relataron que empezaron a preocuparse al conocer experiencias de otros dominicanos que habían viajado por propuestas laborales y terminaron incorporados a unidades militares.
Según la familia, Yudi confirmó después que se encontraba en una situación semejante y que tenía dificultades para abandonar el servicio.
N Investiga también mostró un certificado militar del 8 de septiembre que reconocía su desempeño durante el entrenamiento, la disciplina y el cumplimiento de responsabilidades.
El documento llamó la atención de sus familiares porque el joven había salido del país pocas semanas antes y, según su relato, no tenía experiencia militar previa.
Contratos militares y dificultades para regresar
Otro elemento importante de la investigación fue la presentación de las primeras páginas de un contrato de servicio militar redactado en ruso.

El documento corresponde a un modelo utilizado para formalizar la incorporación de extranjeros a las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.
Entre sus disposiciones aparecen compromisos relacionados con la disciplina, el cumplimiento de órdenes y otras responsabilidades propias del servicio militar.
El contrato examinado contempla inicialmente un año de servicio, aunque los testimonios familiares reflejan dudas sobre las posibilidades reales de desvincularse al concluir ese período.
El reportaje también abordó las sanciones que podrían aplicarse cuando una persona abandona sus funciones sin autorización, de acuerdo con las disposiciones rusas explicadas durante el programa.
Estas condiciones representan una dificultad para quienes buscan regresar a República Dominicana, especialmente cuando existen documentos firmados que las autoridades militares consideran válidos.
Jesús Campusano también viajó por una propuesta de empleo
La investigación incluyó el testimonio de la familia de Jesús Campusano, de 52 años, herrero, residente en Bajos de Haina y padre de cuatro hijos.
Campusano salió de República Dominicana el 27 de julio, luego de recibir una propuesta de trabajo civil mediante un enlace compartido en Facebook.

Su hermana explicó que inicialmente se hablaba de un contrato de un año, pero posteriormente recibieron informaciones sobre posibles renovaciones que complicarían su regreso.
El documento militar presentado por el programa también contempla que determinados gastos de formación puedan reclamarse cuando una persona abandona el servicio antes del período establecido.
Sin embargo, en la copia examinada, el espacio destinado a especificar el monto de ese posible reembolso aparecía sin completar.
Dominicano denuncia dificultades durante su permanencia en Rusia
En otra entrega, Nuria Piera presentó la grabación de un dominicano que permanecía en Rusia y denunciaba problemas relacionados con la alimentación, el trato recibido y sus pertenencias.
El hombre aseguró que había viajado mediante un contrato de trabajo, pero que posteriormente encontró condiciones diferentes de las esperadas.

También afirmó que un superior había retirado dinero a varios integrantes de su grupo y relató una situación que involucraba a un ciudadano colombiano.
En la grabación manifestó preocupación porque durante aquella jornada habían recibido muy pocos alimentos.
El programa incorporó además fragmentos del documental Atraídos al frente, de Deutsche Welle (DW), con experiencias de extranjeros de otras nacionalidades.
Esos testimonios describen problemas de preparación, equipamiento y dificultades para abandonar determinadas unidades militares.
Ofertas laborales y rutas utilizadas para llegar a Rusia
La investigación identificó distintas formas de contacto utilizadas para atraer a personas interesadas en trabajar fuera de República Dominicana.
Algunas propuestas circulaban mediante redes sociales y plataformas digitales, con ofertas relacionadas con construcción, electricidad, mecánica y otros oficios técnicos.
Según los testimonios, determinados intermediarios gestionaban documentos, coordinaban vuelos y ofrecían instrucciones para completar los recorridos internacionales.
En algunos casos, los viajeros recibían cartas de invitación que describían sus desplazamientos como actividades culturales o visitas a establecimientos.
N Investiga mostró una invitación redactada en varios idiomas, relacionada con un supuesto intercambio cultural en Rusia.
También presentó documentos con referencias a alojamientos y contactos locales, información que podría contribuir a reconstruir los desplazamientos de los ciudadanos mencionados.

Entre las rutas identificadas aparecen conexiones mediante Colombia, Turquía, España, Brasil y Panamá, lo que evidencia que los viajeros no utilizaron un único itinerario.
Más de 200 casos y denuncias presentadas ante la Policía
De acuerdo con informaciones obtenidas por N Investiga, las autoridades dominicanas tendrían documentados más de 200 casos relacionados con ciudadanos trasladados a Rusia.
Esta cantidad incluye situaciones diferentes, desde personas que habrían aceptado voluntariamente incorporarse al servicio militar hasta otras que denuncian haber recibido propuestas laborales engañosas.
Un coordinador del Comité de los Derechos Humanos de la Región Sur afirmó disponer de informaciones según las cuales alrededor de 150 personas conocían el propósito militar de sus viajes.
La cifra corresponde a una estimación atribuida a esa organización y no a una identificación individual presentada de todos los involucrados.
El reportaje también mostró denuncias formales depositadas por familiares ante el departamento especializado en trata y tráfico de personas de la Policía Nacional.

Según los documentos divulgados, tres denuncias fueron presentadas entre el 25 de agosto y el 15 de septiembre de 2026.
Los expedientes buscan esclarecer las circunstancias de los viajes, los mecanismos utilizados para contactar a los ciudadanos y las posibles responsabilidades de quienes participaron en esos procesos.
Familiares solicitan respuestas a las autoridades dominicanas
La investigación también recogió las preocupaciones de familias que desconocen la ubicación de sus parientes o mantienen comunicaciones limitadas con ellos.
Entre los testimonios figura el de la madre de Lorenzo García Peguero, de 32 años, técnico de publicidad, quien expresó inconformidad con las respuestas recibidas de las instituciones dominicanas.
La mujer aseguró que los familiares han reunido documentos e informaciones sobre sus parientes, pero consideran que las gestiones realizadas hasta el momento no han respondido a sus necesidades.

El Ministerio de Relaciones Exteriores explicó las dificultades que pueden surgir cuando existen relaciones contractuales individuales entre ciudadanos dominicanos y las autoridades militares rusas.
Como parte de sus explicaciones, la Cancillería facilitó una hoja en español correspondiente a un modelo de contrato militar.
El equipo de Nuria Piera planteó que esos contratos no explican por sí solos todas las situaciones, especialmente cuando existen denuncias de personas que aseguran haber firmado documentos bajo condiciones diferentes de las prometidas.
Los familiares también informaron que entregaron expedientes ante la representación diplomática rusa en República Dominicana para solicitar información y gestionar el regreso de sus parientes.
Dos realidades diferentes entre los dominicanos reclutados
La investigación establece una diferencia fundamental entre quienes conocían el propósito militar de su viaje y quienes sostienen que aceptaron propuestas de trabajo civil.
En el primer grupo, las familias buscan información sobre los contratos, las condiciones del servicio y las posibilidades de obtener una desvinculación, especialmente por razones médicas.
En el segundo, los familiares solicitan que se examinen las ofertas recibidas, las actuaciones de los intermediarios y las circunstancias en que sus parientes terminaron incorporados a las fuerzas rusas.
Los testimonios presentados muestran que las condiciones de cada ciudadano pueden ser distintas y que las solicitudes de asistencia responden a necesidades particulares.
Por ahora, las familias de los dominicanos mencionados continúan sus gestiones ante las autoridades nacionales y la representación diplomática rusa, mientras buscan información sobre sus condiciones actuales y las posibilidades de regresar a República Dominicana.
