Diario al Día| Nashville, Tennessee, Estados Unidos – Una familia originaria de Oaxaca, México, solicita ayuda para trasladar a su país a Jhon Díaz, de 22 años, quien perdió la vida tras recibir impactos de proyectiles mientras realizaba entregas de comida en Madison, Tennessee.
Su hermano menor, Alan Díaz, de 14 años, también resultó afectado durante el mismo hecho y permanece hospitalizado en condición crítica debido a una lesión en la cabeza.
El incidente ocurrió la noche del jueves 15 de octubre de 2026, cuando ambos hermanos se encontraban en un complejo de apartamentos donde realizarían una entrega mediante la aplicación DoorDash.
Según sus familiares, personas desconocidas les propinaron impactos mientras se encontraban en el lugar. Jhon perdió la vida en la escena y Alan fue trasladado de emergencia para recibir atención médica.

Jhon había compartido con su familia antes de salir
Durante una entrevista con Telemundo Tennessee, los padres explicaron que Jhon llevaba más de un año trabajando como repartidor de comida y también ayudaba a su padre en labores de construcción.
Aquel jueves había pasado parte del día trabajando junto a su padre. Después regresó a casa, se bañó, descansó y compartió una comida con sus familiares.
Más tarde informó que saldría nuevamente a trabajar realizando entregas y que llevaría consigo a su hermano menor, quien había decidido acompañarlo.
Su padre, Juan Díaz, recordó que ambos jóvenes recibieron permiso para salir y que les pidió tener cuidado y comunicarse con la familia si necesitaban algo.
Esa conversación se convirtió en el último intercambio que los padres tuvieron con Jhon antes de conocer lo sucedido.
Un agente policial llegó a la vivienda familiar
Alrededor de las 10:30 de la noche, un oficial se presentó en la residencia de la familia para informarles sobre lo ocurrido con sus hijos.
Juan Díaz explicó que inicialmente pensó que los jóvenes habían sufrido un incidente vial. Incluso se ofreció a acompañar al agente hasta el lugar donde se encontraban.

Sin embargo, el oficial le comunicó que la situación era más delicada y que Jhon había perdido la vida.
Durante la entrevista, el padre recordó el impacto que recibió al escuchar la noticia y expresó que aquel momento cambió por completo la tranquilidad de su familia.
Los padres acudieron primero al hospital Skyline, donde, según explicaron, no pudieron ver a Jhon. Posteriormente se dirigieron al hospital Vanderbilt para encontrarse con Alan.
Alan Díaz permanece bajo vigilancia médica
El menor de 14 años continúa recibiendo atención especializada debido a la lesión sufrida durante el incidente.
Sus padres explicaron que los médicos consideran que su condición se mantiene estable por el momento, aunque sigue siendo crítica y requiere vigilancia constante.
Una de las principales preocupaciones de la familia es la posibilidad de que presente inflamación cerebral, una complicación que podría hacer necesaria una intervención quirúrgica.
Alan continúa sus estudios y aquella noche había decidido acompañar a su hermano mayor durante unas horas de trabajo.
Los padres permanecen pendientes de su evolución médica, mientras esperan que pueda superar las complicaciones relacionadas con su lesión.
Familia desconoce quiénes participaron en el hecho
De acuerdo con el testimonio ofrecido a Telemundo Tennessee, los hermanos habían llegado a un complejo residencial de Madison, al noreste de Nashville, cuando ocurrió el hecho.
Juan Díaz aseguró que sus hijos nunca habían mencionado amenazas ni situaciones que les hicieran sentir temor mientras realizaban entregas.
Explicó que normalmente salían a trabajar durante dos o tres horas y regresaban a casa sin inconvenientes.
La familia también señaló que, hasta el momento de la entrevista, no había recibido información adicional de los investigadores sobre las circunstancias del hecho.
Los padres dijeron desconocer quiénes participaron y cuáles pudieron ser las razones de lo sucedido.
Padres buscan trasladar a Jhon hasta Oaxaca
Jhon fue recordado por sus familiares como un joven trabajador, cariñoso y dedicado, que combinaba las entregas de comida con las labores de construcción junto a su padre.
Su madre recordó especialmente la última despedida que compartieron antes de que saliera de casa acompañado de Alan.
Ahora, los padres enfrentan la preparación de los servicios de despedida de su hijo mayor, mientras permanecen atentos a la recuperación del menor.
La familia ha solicitado apoyo de la comunidad para reunir los recursos necesarios y trasladar a Jhon hasta Oaxaca, México, donde desean darle sepultura.
Mientras los detectives continúan buscando respuestas sobre lo ocurrido en Madison, Alan permanece ingresado en el hospital Vanderbilt, bajo vigilancia médica por su condición crítica.
