Diario al Día| Nueva York, Estados Unidos – Nuevos detalles sobre la vida de Darrel Rodríguez, de 26 años y de origen dominicano y ecuatoriano, fueron revelados por sus familiares, luego del incidente ocurrido el pasado sábado 17 de octubre de 2026 en una estación del metro de Manhattan, donde el joven perdió la vida.
Como parte del seguimiento a este caso, el periódico estadounidense New York Post conversó con familiares de Rodríguez, quienes ofrecieron información sobre su relación con su padre, sus responsabilidades familiares y las actividades que disfrutaba realizar.
Los testimonios permiten conocer una faceta más personal del joven, quien trabajaba como guardia de seguridad y residía en El Bronx, Nueva York.
Su tía Ana Pichardo revela cómo era su relación con su padre
Ana Pichardo, de 61 años, tía de Darrel Rodríguez, habló sobre su sobrino y reveló que mantenía una relación muy cercana con su padre, Tony, quien había sufrido un derrame cerebral y presentaba dificultades para hablar.

Durante la entrevista realizada en el apartamento donde vivían padre e hijo, Pichardo explicó que Darrel dedicaba gran parte de su tiempo a su familia, especialmente a su padre.
Darrel cuidaba de su padre, quien enfrentaba problemas de salud. Según su tía, era muy apegado a él y pasaba gran parte de su tiempo a su lado, acompañándolo en su vida cotidiana.
La familiar recordó que ambos tenían un vínculo tan estrecho que Darrel incluso mostraba celos cuando su padre tenía novia.
De acuerdo con Pichardo, su sobrino era una persona dedicada a sus responsabilidades y mantenía una rutina centrada principalmente en el trabajo, el ejercicio y su hogar.

El testimonio de su tía aporta nuevos detalles sobre el entorno familiar de Rodríguez, especialmente sobre la convivencia que mantenía con Tony antes de lo ocurrido en Manhattan.
Darrel era apasionado del gimnasio y entrenaba en su habitación
Otro de los aspectos compartidos por sus familiares fue el interés que tenía el joven por mantenerse físicamente activo.
Darrel era apasionado del gimnasio. Hacía pocos meses había instalado un pequeño espacio de entrenamiento dentro de su habitación, donde colocó una barra y equipos para levantar pesas.
Su padre confirmó esta información durante la conversación con el periódico estadounidense, en la que contó con la ayuda de Ana Pichardo para traducir sus palabras del español.

El ejercicio era una de las actividades a las que Rodríguez dedicaba tiempo fuera de sus obligaciones laborales.
Según explicó su tía, el joven aprovechaba las oportunidades para aceptar turnos adicionales como guardia de seguridad, por lo que buena parte de su rutina estaba distribuida entre el empleo y sus actividades personales.
También disfrutaba cantar, tocar guitarra y escuchar rock
Además de su interés por el entrenamiento físico, el padre de Darrel compartió detalles sobre los gustos musicales de su hijo.
A Darrel le gustaba cantar, tocar la guitarra y escuchar música rock and roll, actividades que disfrutaba durante su tiempo libre.
Tony Rodríguez recordó estos pasatiempos mientras conversaba sobre la personalidad del joven y las actividades que acostumbraba realizar en casa.
Estos nuevos testimonios muestran que, además de sus responsabilidades laborales y familiares, Darrel tenía intereses relacionados con la música y el ejercicio.
Familiares encuentran escritos personales del joven
Durante la visita al apartamento familiar también se conoció que Rodríguez había dejado algunas reflexiones escritas en una hoja colocada sobre una carpeta negra.
En uno de los mensajes, el joven expresó: “Tuve un camino difícil, no tenía a nadie”, mientras que en otros fragmentos escribió palabras de motivación personal.
Entre sus reflexiones mencionaba la importancia de confiar en sí mismo, asumir responsabilidades y continuar esforzándose para alcanzar sus objetivos.
Al final de la hoja también aparecía una anotación relacionada con su situación laboral: “Necesito encontrar un nuevo trabajo”.
Según fuentes citadas por New York Post, Darrel trabajaba en la recepción de un edificio de Manhattan como agente de seguridad, aunque no se precisó la ubicación del establecimiento.
Su tía asegura que la familia no conocía al sospechoso
Ana Pichardo también ofreció declaraciones sobre el hombre que buscan las autoridades por el incidente registrado en la estación de la Séptima Avenida y la calle 53.
La mujer aseguró que ninguno de sus familiares había visto anteriormente al sospechoso y explicó que su sobrino no disponía de mucho tiempo para compartir con amistades debido a sus actividades.
Por su parte, una vecina identificada como Maddy, de 46 años, quien conocía a Darrel desde su infancia, lo describió como un joven tranquilo, respetuoso y que evitaba involucrarse en problemas.
La residente consideró que el responsable podría haber sido una persona desconocida para Rodríguez, debido a la buena relación que, según ella, mantenía con los vecinos del sector.
Estos testimonios coinciden con las declaraciones ofrecidas anteriormente por residentes de la avenida Andrews, en El Bronx, donde Darrel creció y era conocido por numerosas familias.
Continúa la búsqueda del hombre señalado por el incidente
El caso ocurrió alrededor de las 12:20 de la tarde del sábado 17 de octubre, cuando Rodríguez se encontraba en el andén de la línea E, en dirección norte, dentro de una estación del metro de Manhattan.
Según la Policía de Nueva York, se produjo una discusión entre varios hombres y uno de los involucrados utilizó un arma de fuego. Darrel recibió un impacto de proyectil en el pecho y fue trasladado al Hospital Bellevue.
El sospechoso abandonó el lugar y fue descrito como un hombre que llevaba ropa deportiva roja, chaleco negro y el rostro cubierto.
Fuentes consultadas por New York Post indicaron que la investigación enfrenta dificultades debido a la falta de grabaciones del andén y a que el hombre buscado tenía parte de su rostro oculto.
Hasta la noche del martes 20 de octubre, las autoridades no habían anunciado arrestos relacionados con el caso.
La Policía de Nueva York continúa trabajando para identificar y localizar al sospechoso. Las personas que tengan información pueden comunicarse con la línea de denuncias 1-800-577-TIPS (8477).
