Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – El excónsul haitiano Edwin Paraison aseguró que integrantes de bandas armadas en Haití comienzan a mostrar señales de temor ante el despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños enviados por el presidente Nayib Bukele.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa D’AGENDA, difundida este domingo 1 de noviembre de 2026, en la que el exfuncionario analizó las posibles consecuencias de la nueva operación militar.
Paraison afirmó que ha observado indicios de dispersión entre miembros de algunas organizaciones armadas, aunque esas versiones todavía no cuentan con una confirmación oficial independiente.
Señala cambios en el comportamiento de las bandas
El también activista de la sociedad civil sostuvo que la llegada de las tropas salvadoreñas ha generado preocupación entre dirigentes de grupos que mantienen el control de diferentes sectores haitianos.

Entre las organizaciones mencionadas figuran las vinculadas a Joseph Wilson, conocido como Lanmo Sanjou, y Claudy Celestin, alias Chen Mechan, cuyos integrantes estarían modificando sus movimientos, según su evaluación.
El excónsul considera que la presencia de militares salvadoreños representa una nueva presión sobre estas estructuras, después de años de operaciones internacionales con resultados que cuestionó.
También afirmó que una parte importante de la población haitiana recibe favorablemente la decisión de Bukele. Sin embargo, no presentó datos de encuestas que permitan establecer el alcance de ese respaldo.
Despliegue militar busca a cuatro salvadoreños desaparecidos
La operación se desarrolla después de que cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecieran el 18 de octubre, tras un ataque armado contra el vehículo blindado en el que se desplazaban cerca de Croix-des-Bouquets.
El Gobierno de El Salvador anunció el 28 de octubre una movilización de más de 2,000 soldados para participar en su búsqueda. El operativo también ha generado interrogantes sobre su alcance y coordinación con las autoridades haitianas.

La desaparición de los técnicos fue reconocida por el Gobierno haitiano, que calificó lo ocurrido como un secuestro y señaló que su localización constituye una prioridad.
Paraison reconoció que existen preocupaciones sobre la situación de los cuatro salvadoreños, pero advirtió que algunas versiones relacionadas con las circunstancias del ataque no han sido verificadas.
Preocupa quién dirige a los militares salvadoreños
Otro aspecto planteado por el excónsul es la cadena de mando del contingente, debido a las dudas sobre si los efectivos responden directamente a sus superiores en El Salvador o a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF).

Paraison consideró importante aclarar esa situación para evitar incertidumbre sobre el funcionamiento de las operaciones internacionales dentro del territorio haitiano.
La GSF es una misión multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para apoyar los esfuerzos de seguridad de Haití.
El 29 de septiembre de 2026, el Consejo de Seguridad extendió su mandato hasta el 31 de marzo de 2027, mientras continúa el despliegue de efectivos y el fortalecimiento de su capacidad operativa.

Extorsiones también afectan el comercio con República Dominicana
Durante la entrevista, Paraison también abordó las dificultades que enfrentan transportistas y comerciantes por los cobros exigidos por organizaciones armadas en distintas rutas haitianas.
Señaló que sectores como Croix-des-Bouquets, Ganthier y Fonds-Parisien tienen importancia para el movimiento de mercancías y la comunicación comercial con la zona fronteriza dominicana.
El exfuncionario sostuvo que estos pagos ilegales aumentan los gastos del transporte y terminan afectando los precios de productos destinados a los consumidores.
También hizo referencia a denuncias de representantes comerciales dominicanos sobre las cantidades exigidas por grupos armados para permitir la circulación de mercancías.
Mientras continúan las operaciones de seguridad, Paraison mantiene que la llegada de los salvadoreños ha cambiado las expectativas frente a las bandas. No obstante, las supuestas dispersiones de sus integrantes todavía requieren verificación oficial.
Hasta este 1 de noviembre, el operativo de búsqueda de los cuatro técnicos salvadoreños continuaba sin que las autoridades anunciaran su localización ni aclararan públicamente todos los aspectos del mando del contingente desplegado.
