Diario al Día| Nueva York, Estados Unidos – Elsa Espina-Espinal, la dominicana de 55 años encontrada muerta a tiros junto al hombre que cuidaba en East Harlem, habría sido sorprendida por el responsable del crimen cuando regresaba de hacer una compra para su paciente. Así lo aseguró su hermano, Freddy Manuel Espinal, al ofrecer una nueva versión sobre el doble homicidio descubierto el jueves 5 de noviembre de 2026.

Según el familiar, el presunto agresor habría aprovechado que Elsa salió al supermercado para entrar al apartamento, atacar al hombre de 66 años y permanecer en la vivienda hasta que la cuidadora regresó. Esta versión todavía no ha sido confirmada por la Policía de Nueva York.

La declaración adquiere especial relevancia porque un representante de los vecinos también había planteado que la dominicana pudo haber perdido la vida por presenciar lo ocurrido con el hombre que atendía.

Hermano revela cómo habría sido sorprendida la dominicana

Freddy Manuel Espinal explicó que su hermana trabajaba cuidando a Wilgen Elias Severino-Tatis, un hombre de 66 años que tenía problemas de salud y necesitaba asistencia para realizar sus actividades cotidianas.

De acuerdo con su relato, Elsa salió del apartamento para comprar algunos productos que necesitaba su paciente. Durante ese tiempo, una persona habría ingresado a la vivienda y atacado al hombre.

El hermano ofreció la siguiente declaración sobre lo que considera que sucedió aquella noche:

“Mi hermana cuidaba a un señor y salió al súper a hacer una compra al señor, el delincuente vio cuando salió y entró y mató al señor y lo amarró en la cama y mí hermana regresó y el todavía estaba en la casa y cuando ella entró ya ustedes se imaginan”.

Lo más importante de este testimonio es que Elsa no necesariamente habría estado presente cuando comenzó el ataque contra su paciente, sino que pudo encontrarse con el responsable al regresar de la compra.

Sin embargo, las autoridades todavía no han confirmado si la cuidadora salió efectivamente al supermercado antes del crimen ni si ambas víctimas fueron atacadas en momentos diferentes.

Lo que dijeron los vecinos sobre el crimen

William Bettancourt, presidente de la asociación de residentes de Gaylord White Houses, manifestó que sospechaba que Elsa pudo haber sido asesinada por convertirse en testigo de lo ocurrido. Su apreciación coincide parcialmente con la versión ofrecida posteriormente por el hermano de la dominicana.

Se trata, no obstante, de una hipótesis expresada por un vecino y no de una conclusión oficial de los investigadores.

Bettancourt también reveló otro antecedente que llamó la atención: durante el verano, una persona había acudido a la puerta de Severino-Tatis exigiendo dinero.

Hermano y la victima
Hermano y la victima

El representante comunitario recordó ese episodio al hablar sobre el doble homicidio, aunque no pudo establecer si tenía alguna relación con las muertes.

Hasta el momento, tampoco existe confirmación policial de que el ataque estuviera relacionado con un robo, una disputa económica o aquella visita anterior.

Las condiciones en que encontraron a las víctimas

Los cuerpos de Elsa Espina-Espinal, oriunda de Santo Domingo, y Wilgen Elias Severino-Tatis fueron descubiertos dentro de un apartamento del complejo Gaylord White Houses, en la Segunda Avenida, cerca de la calle 105 Este de Manhattan.

Según fuentes policiales citadas por el New York Daily News, ambos presentaban heridas de bala en la cabeza y el hombre tenía las manos atadas. Los investigadores clasificaron las dos muertes como homicidios.

El hallazgo se produjo aproximadamente a las 10:34 de la noche del jueves 5 de noviembre, después de que la agencia para la que trabajaba la dominicana intentara localizarla porque no había llegado a atender a otro paciente.

Ante la falta de respuesta, la agencia contactó al hijo de Elsa, quien proporcionó el número de una vecina del hombre. La mujer acudió al apartamento, encontró la puerta abierta y descubrió lo ocurrido.

Vecinos también advierten sobre la seguridad del edificio

Otro aspecto señalado por los residentes está relacionado con las obras de remodelación que se desarrollan en el complejo habitacional.

Bettancourt advirtió que los andamios, las puertas abiertas y la entrada y salida constante de trabajadores podrían facilitar el acceso de personas ajenas al edificio sin ser detectadas.

Algunos vecinos también consideran posible que el ruido de los trabajos haya impedido escuchar los disparos, aunque esa circunstancia no ha sido confirmada por los investigadores.

Por su parte, María Ascsis Silva, empleada del centro para personas mayores situado en la planta baja, expresó su deseo de que las cámaras de vigilancia permitan identificar al responsable.

La administración de Gaylord White Houses informó que estaba colaborando con el Departamento de Policía de Nueva York en las diligencias relacionadas con el caso.

¿Qué falta por esclarecer?

La principal interrogante es si Elsa Espina-Espinal regresó al apartamento cuando el responsable todavía se encontraba dentro, como sostiene su hermano, y si esa circunstancia provocó que también fuera atacada.

La investigación deberá determinar además quién ingresó a la vivienda, cuál fue el motivo del doble homicidio y si existió alguna relación con el episodio anterior en el que supuestamente exigieron dinero a Severino-Tatis.

Hasta el viernes 6 de noviembre de 2026, la Policía de Nueva York no había anunciado detenciones ni identificado públicamente a un sospechoso. La versión del hermano y los testimonios de los vecinos permanecen sin confirmación oficial mientras continúa la investigación.

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