Diario al Día| Nueva York, Estados Unidos – Elsa Espina-Espinal, la dominicana de 55 años asesinada junto a su paciente en East Harlem, tenía previsto jubilarse y regresar definitivamente a República Dominicana en diciembre, después de aproximadamente 18 años trabajando en Estados Unidos. Su familia reveló que habló con ella por última vez apenas minutos antes de que dejara de contestar el teléfono el jueves 5 de noviembre de 2026.

Un familiar conversó con Elsa a las 12:30 del mediodía y calcula que algo ocurrió alrededor de las 12:59 de la tarde, cuando dejó de responder las llamadas. Aunque inicialmente se habló de un intervalo de unos 20 minutos, los horarios relatados por la familia indican aproximadamente 29 minutos. La Policía todavía no ha confirmado la hora exacta del crimen.

En un reportaje audiovisual, sus familiares compartieron entre lágrimas los últimos encuentros con la cuidadora, sus planes de retiro y nuevos detalles sobre el apartamento donde fueron encontradas ambas víctimas.

Después de 18 años trabajando, Elsa preparaba su regreso al país

La dominicana, madre de cuatro hijos, había comenzado a organizar su regreso a República Dominicana para establecerse nuevamente en su tierra natal durante diciembre de 2026.

Un familiar explicó que Elsa había dedicado aproximadamente 18 años de su vida al trabajo en Estados Unidos y esperaba disfrutar de una nueva etapa después de su retiro.

“Ya ella estaba haciendo todo, organizándose para de nuevo hacer en su país su vida”.

La familia, vinculada a Cotuí, provincia Sánchez Ramírez, y residente en el Bronx, aseguró que la cuidadora estaba preparando los detalles de su mudanza definitiva.

Una hermana también confirmó que Elsa tenía planes de regresar pronto a Santo Domingo, aunque no precisó la fecha del viaje.

La última llamada y lo que ocurrió minutos después

Uno de los testimonios más importantes corresponde a un familiar que aseguró haber sido la última persona de su entorno en conversar telefónicamente con Elsa.

Según explicó, habló con ella a las 12:30 de la tarde del jueves 5 de noviembre, cuando ambos todavía se encontraban cumpliendo sus responsabilidades laborales.

“Yo fui el último que hablé con ella, a las 12:30 de la tarde yo hablé con ella por teléfono, porque yo trabajaba junto con ella”.

El familiar relató que, aproximadamente a las 12:59, Elsa dejó de responder su teléfono. Por esa razón, considera que el ataque pudo haberse producido cerca de esa hora.

Sin embargo, el momento en que dejó de contestar no permite establecer por sí solo cuándo ocurrió el doble homicidio. Esa parte de la cronología continúa sin confirmación oficial.

Su hermana estuvo con ella a las 11:30 de la mañana

Otra hermana de Elsa, quien también trabaja en el mismo edificio de East Harlem, reveló que compartió con ella durante la mañana del jueves.

“Yo estuve con mi hermana a las 11:30. Ayer trabajamos en el mismo building y yo me despedí, ella subió para arriba”.

La mujer explicó que Elsa subió al apartamento donde atendía a Wilgen Elias Severino-Tatis, de 66 años, un paciente que necesitaba asistencia debido a sus problemas de salud.

También sostuvo que su hermana habría regresado de hacer una compra en el supermercado cuando fue atacada dentro de la vivienda.

Esta declaración coincide con la versión ofrecida anteriormente por Freddy Manuel Espinal, hermano de la víctima, quien considera que el responsable pudo haber atacado primero al paciente y esperado el regreso de la cuidadora.

La secuencia descrita por los familiares todavía no ha sido establecida oficialmente por los investigadores.

¿Qué se sabe del posible responsable del doble homicidio?

La reportera Johandry Jimenez mencionó que presuntamente existe un sospechoso, pero la Policía de Nueva York no había confirmado públicamente su identidad ni anunciado arrestos relacionados con el caso.

Hija de la victima
Hija de la victima

Por el momento, esa información no permite afirmar que los investigadores hayan identificado formalmente al responsable o que exista una orden de arresto.

Otro detalle surgido de las entrevistas podría resultar relevante: vecinos aseguraron que Severino-Tatis acostumbraba dejar la puerta de su apartamento sin seguro.

Los residentes también indicaron que no observaron movimientos extraños ni personas desconocidas entrando a la vivienda antes de conocer lo ocurrido.

La costumbre de mantener la puerta sin seguro podría ser examinada durante la investigación, pero no se ha demostrado que facilitara el ingreso del agresor.

hermana de la victima
hermana de la victima

Familia denuncia falta de cámaras de seguridad

Una de las hermanas de Elsa cuestionó las condiciones de seguridad del edificio ubicado en el 2029 de la Segunda Avenida, en East Harlem.

La mujer aseguró que el inmueble carecía de suficientes medidas de protección y denunció la supuesta ausencia de cámaras de vigilancia.

“Nosotros necesitamos que nos den más seguridad, porque en verdad ahí no hay mucha seguridad en ese lugar, no hay cámaras”.

Su denuncia se suma a las preocupaciones expresadas anteriormente por residentes sobre el acceso de personas al complejo habitacional, aunque las condiciones exactas de vigilancia no han sido confirmadas oficialmente.

Hermana de la victima
Hermana de la victima

Elsa trataba a su paciente como si fuera su propio padre

Los testimonios familiares también revelaron la estrecha relación que existía entre Elsa y el hombre al que cuidaba.

Una de sus hijas explicó que su madre hablaba de Severino-Tatis con un cariño especial y lo consideraba una figura paterna.

Otra hermana recordó que la cuidadora se preocupaba por su alimentación incluso cuando no estaba trabajando y pedía que le llevaran comida los domingos.

“Hermana, llévele comida, no me lo deje pasar hambre a ese señor, que Dios se lo va a pagar”.

Los vecinos describieron a Severino-Tatis como una persona tranquila que acostumbraba compartir con otros residentes, jugar dominó y conversar en las áreas comunes.

También recordaron a Elsa como una trabajadora apreciada que atendía a otros pacientes dentro del mismo edificio.

Familia exige que identifiquen y arresten al responsable

Elsa Espina-Espinal y Wilgen Elias Severino-Tatis fueron encontrados muertos dentro del apartamento donde ella trabajaba. Ambos presentaban heridas de bala y las autoridades investigan el caso como un doble homicidio.

Los familiares pidieron que los detectives esclarezcan lo sucedido y determinen quién ingresó a la vivienda, por qué ocurrió el ataque y si Elsa fue sorprendida cuando regresaba del supermercado.

“Queremos que los detectives y la policía hagan su trabajo, porque en verdad ella no merece morir como murió. Y nosotros queremos que sea apresado lo más rápido posible”.

Hasta el viernes 6 de noviembre de 2026, no se habían anunciado detenciones ni identificado oficialmente a un sospechoso. La investigación continuaba abierta mientras la familia esperaba respuestas sobre las circunstancias del doble homicidio.

 
 
 
 
 
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Una publicación compartida por Johandry Jimeneznews (@johandry_jimeneznews)

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