Madeline Tavarez fue hallada sin vida en su casa en Brooklyn. Su madre, Karla Espinal, es investigada tras un posible caso de agresión.
Madeline Tavarez, una niña de seis años descrita por su tía como inteligente y dulce, fue encontrada sin vida en la bañera de su casa. Su madre, Karla Espinal, fue arrestada y acusada inicialmente de agresión, peligro para un menor y conducta temeraria.
Horas antes del trágico suceso, Espinal envió mensajes extraños a la tía de Madeline, asegurando que la niña debía ser bautizada porque “el diablo la quiere porque no está bautizada”. Preocupada, la tía intentó organizar un bautismo, pero nunca se concretó.
Espinal declaró a la policía: “Estaba bautizando a mi hija”, sin embargo, la evidencia sugiere otro escenario. Una fuente policial mencionó la presencia de coágulos en los ojos de la menor, lo que podría indicar un forcejeo. La autopsia inicial no arrojó resultados concluyentes.
El padre de Madeline, que estaba trabajando, recibió una videollamada de Espinal en la que vio a su hija aparentemente sin vida. Al llegar a casa, intentó reanimarla junto a su padre, pero fue en vano.
La fiscalía de Brooklyn, liderada por Eric González, calificó el caso como angustioso y aseguró que la investigación continúa para garantizar que la acusada rinda cuentas. Espinal se declaró no culpable y su defensa solicitó una evaluación de salud mental, cuyos resultados estarán disponibles en mayo.
La familia de Madeline sigue buscando respuestas. Su tía describe a Espinal como una persona reservada, sin antecedentes de problemas mentales, y afirma que era buena madre. Sin embargo, la tragedia ha dejado una profunda incertidumbre sobre lo que realmente ocurrió esa noche.
El padre de la niña, devastado por la pérdida, intenta seguir adelante mientras cuida a sus otros hijos. La comunidad sigue consternada, esperando que la verdad salga a la luz.