Diario al Día | República Dominicana – Ana Polanco habló públicamente tras la partida de su esposo, el diseñador Martín Polanco, con quien compartió décadas de trabajo en el mundo de la moda nacional.
Desde finales de los años ochenta, ambos construyeron un atelier que se ha consolidado como un referente dentro del sector de la moda dominicana.
Ana recordó que su relación comenzó en 1989 y que juntos enfrentaron diversas dificultades económicas y personales para establecer y hacer crecer su proyecto.
A pesar de los retos iniciales, nunca abandonaron la meta de posicionar su firma tanto a nivel nacional como internacional.
Martín Polanco fue descrito por Ana como un hombre alegre, soñador y emprendedor, cuya perseverancia y dedicación fueron clave para el desarrollo y reconocimiento de la marca.
Su entrega constante al trabajo permitió que el atelier alcanzara un nivel destacado dentro del sector de la moda en el país.
El taller no solo es un espacio de trabajo, sino también un lugar que conserva recuerdos familiares y profesionales, reflejando la dedicación y esfuerzo compartido durante décadas.
Ana destacó que la intensa dedicación de Martín a su labor limitaba el tiempo que podía dedicar a la familia, un aspecto que ahora cobra un significado especial tras su partida.
Esta situación ha transformado profundamente la rutina y el entorno emocional de la familia Polanco.
El 8 de abril marcó un momento importante para la familia, que además enfrenta retos relacionados con la salud de sus hijos, quienes requieren atención constante y tratamientos costosos.
Ana señaló que el proceso de duelo ha impactado profundamente a todos, pero mantienen la fortaleza para seguir adelante.
A pesar de las dificultades, Ana Polanco mantiene su fe y compromiso para preservar el legado de Martín dentro de la moda nacional.
El atelier continúa operativo gracias al respaldo de clientes, amigos y colaboradores cercanos que han decidido apoyar la continuidad del proyecto.
La viuda enfatizó que su principal objetivo es mantener vigente el nombre y la obra de Martín Polanco, evitando que desaparezca el trabajo desarrollado durante tantos años.
Este esfuerzo representa no solo la continuidad de un proyecto profesional, sino también la memoria y el esfuerzo conjunto que ambos dejaron como legado.
En este proceso, Ana reafirma su compromiso de honrar la trayectoria de Martín Polanco mientras la familia se reorganiza tras su pérdida.
La moda dominicana sigue reconociendo la creatividad y dedicación del diseñador, cuyo impacto permanece vivo a través del atelier que construyeron juntos.
