Diario al Día | Santiago, República Dominicana – La Dirección Central de Investigación (DICRIM) detuvo a un joven conocido como El Pollito, acusado de estar involucrado en un incidente con resultado fatal que tuvo lugar en esta ciudad.
El arresto se produjo tras una investigación preliminar que vincula al detenido con la muerte de Oliver Ramírez Gómez.
Durante su traslado bajo custodia, El Pollito declaró que actuó en defensa propia y afirmó no sentir arrepentimiento por lo ocurrido.
Según su versión, mantenía un conflicto previo con la víctima, quien presuntamente lo perseguía desde hacía varios meses, lo que generó una situación de tensión constante entre ambos.
El joven explicó que, debido a esta situación, evitaba visitar y dormir en la casa de su madre, ubicada cerca de la residencia de Ramírez Gómez, para no encontrarse con él.
Esta medida se mantuvo durante aproximadamente tres meses, tiempo en el que buscó evitar cualquier contacto con la víctima y las personas que lo acompañaban.
El día del incidente, El Pollito asistía a una fiesta ubicada a pocas casas de la vivienda de su madre.
Según su relato, mientras se encontraba en el sector, Oliver Ramírez Gómez y otras dos personas se dirigieron hacia él con la intención de intimidarlo. Ante esta situación, el joven aseguró que reaccionó para protegerse y posteriormente huyó del lugar.
El detenido rechazó las acusaciones de familiares de la víctima que lo señalaban de mantener una actitud de acecho.
Por el contrario, sostuvo que era él quien se sentía vigilado y amenazado por Ramírez Gómez y sus acompañantes, lo que lo llevó a modificar sus hábitos y evitar la casa materna.
El Pollito relató que observó cómo tres hombres se aproximaban hacia él y que Oliver Ramírez Gómez discutía de forma agresiva antes del enfrentamiento.
De acuerdo con su declaración, actuó rápidamente, causó heridas a la víctima y se retiró del sitio tras el hecho.
Al ser consultado sobre si lamentaba lo sucedido, el joven respondió que no se arrepentía, pues consideró que defendió su vida. «Me defendí, no me arrepiento, porque era su vida o la mía», expresó durante el traslado bajo custodia policial.
Cuando se le preguntó si deseaba enviar un mensaje a los familiares de Oliver Ramírez Gómez, indicó que no tenía nada que decir y que ellos conocían las circunstancias del conflicto que mantenían.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer los hechos, determinar las circunstancias que rodearon el incidente y establecer las responsabilidades conforme al proceso judicial correspondiente.
Se espera que en los próximos días se realicen las diligencias necesarias para avanzar en el caso y que se presenten las pruebas que permitan una resolución justa.
Mientras tanto, la Policía continúa con las labores de recopilación de información y testimonios que ayuden a esclarecer la secuencia de los hechos.
El caso ha generado atención en la comunidad local, que espera que el proceso judicial siga su curso conforme a la ley.
