Declararse en bancarrota en Estados Unidos es un proceso federal que puede detener temporalmente muchos cobros y eliminar determinadas deudas. También puede afectar bienes, crédito y obligaciones futuras. Antes de presentar una petición, es importante entender las diferencias entre los capítulos 7 y 13.

Qué significa declararse en bancarrota

La bancarrota no borra automáticamente todas las deudas. El resultado depende del capítulo utilizado, los ingresos, los bienes, las exenciones aplicables y el tipo de obligación. El caso se presenta ante el tribunal federal de bancarrota correspondiente al lugar donde vive el deudor.

Capítulo 7: liquidación

El capítulo 7 puede permitir que una persona obtenga la descarga de determinadas deudas sin un plan de pagos prolongado. Un síndico revisa los bienes y puede vender aquellos que no estén protegidos por una exención.

La elegibilidad incluye una evaluación de ingresos conocida como “means test”. Muchos casos son de “no activos”, pero eso no puede suponerse sin revisar las exenciones federales y estatales aplicables.

Capítulo 13: plan de pagos

El capítulo 13 está dirigido principalmente a personas con ingresos regulares. Permite proponer un plan para pagar parte o la totalidad de las deudas durante un período establecido, mientras el deudor conserva sus bienes bajo las condiciones del plan.

Puede ayudar a ponerse al día con una hipoteca o determinadas obligaciones, pero requiere realizar los pagos aprobados y cumplir las reglas del tribunal.

Requisito de asesoría de crédito

En general, una persona debe completar asesoría de crédito con una agencia aprobada durante los 180 días anteriores a la presentación. Existen excepciones limitadas. El certificado correspondiente se presenta con el caso.

Cómo comienza el proceso

  1. Reúne información completa sobre ingresos, gastos, bienes y deudas.
  2. Completa la asesoría de crédito requerida.
  3. Determina el capítulo apropiado.
  4. Presenta la petición y los formularios ante el tribunal correcto.
  5. Entrega al síndico los documentos solicitados.
  6. Asiste a la reunión de acreedores, conocida como reunión 341.
  7. Completa el curso de educación financiera requerido después de presentar el caso.

La presentación normalmente activa una suspensión automática que detiene muchas acciones de cobro, pero existen excepciones. No utilices la bancarrota como estrategia de emergencia sin confirmar si la suspensión protege la situación concreta.

Deudas que pueden continuar

Algunas obligaciones no suelen descargarse o requieren un análisis especial, como manutención de hijos, pensión alimenticia, determinadas deudas tributarias, multas y ciertos préstamos estudiantiles. Una deuda garantizada también puede conservar un gravamen sobre el bien.

Consecuencias posibles

  • Impacto prolongado en el historial de crédito.
  • Riesgo para bienes no protegidos en capítulo 7.
  • Obligación de mantener pagos durante el plan del capítulo 13.
  • Registro público del procedimiento.
  • Dificultades temporales para obtener determinados créditos o alquileres.

¿Necesitas un abogado?

La ley permite que una persona se represente a sí misma, pero los tribunales advierten que la bancarrota es compleja. Un error puede provocar la pérdida de bienes, el rechazo del caso o que una deuda no sea descargada. Considera consultar a un abogado de bancarrota o un servicio de asistencia legal.

Fuentes oficiales

La Oficina Administrativa de los Tribunales de Estados Unidos publica una explicación de conceptos básicos de bancarrota, además de páginas separadas para los capítulos 7 y 13.

Esta guía ofrece información general y no constituye asesoría legal o financiera. Las exenciones y consecuencias varían según el estado y la situación individual.

Consulta más recursos en nuestro hub de finanzas personales.

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