Diario al Día | Santo Domingo — La Policía Nacional anunció el arresto de Alison Pérez, alias “Bombi”, de 32 años, señalado como el presunto autor del robo del teléfono celular al comunicador Ricardo Ripoll el pasado 27 de mayo en Bella Vista.

El incidente quedó grabado por una cámara y se difundió rápidamente en redes sociales, mostrando a un hombre en motocicleta sin placa arrebatándole el dispositivo a Ripoll mientras permanecía detenido en un tapón vehicular.

Según las autoridades, la localización de “Bombi” fue posible gracias al análisis de cámaras de vigilancia instaladas en el sector donde ocurrió el hecho en el Distrito Nacional.

Al momento de la detención, el sospechoso se desplazaba en una motocicleta Black Panther ZF150-3A, color azul, retenida como evidencia vinculada al proceso judicial en curso.

Sin embargo, el expediente arrastra cuestionamientos que surgieron desde los primeros momentos. El primero: el dispositivo fue localizado por agentes de DICRIM menos de tres horas después del incidente.

Además, surgieron versiones contradictorias sobre el lugar exacto de recuperación del equipo. Ricardo Ripoll indicó que le informaron que el celular apareció en la avenida Cayetano Germosén, cerca de la Luperón.

No obstante, el comunicador Eduardo Sánchez Tolentino, conocido como El Piro, afirmó haber recibido u na explicación distinta, señalando como ubicación la avenida Luperón, próxima a la Circunvalación.

Por lo tanto, la discrepancia entre ambas versiones alimentó el debate público sobre la transparencia del procedimiento aplicado durante la recuperación del dispositivo de Ricardo Ripoll.

Al recibir el equipo, el comunicador detectó que había sido restablecido a configuración de fábrica y que permanecía conectado a una red Wi-Fi perteneciente a un miembro del organismo investigador.

El agente involucrado explicó que esa conexión se utilizó para verificar el IMEI del dispositivo, aunque la justificación no disipó las dudas que ya circulaban entre colegas y seguidores del caso.

A eso se sumó una notificación del propio aparato que advertía sobre un posible proceso de modificación avanzada del sistema operativo, técnica que amplía el acceso a los archivos internos de dispositivos Android.

Ese detalle técnico abrió nuevas interrogantes sobre el manejo del equipo durante las horas en que permaneció fuera del alcance de Ricardo Ripoll y antes de su devolución formal.

¿Qué protocolos institucionales rigen el manejo de dispositivos personales recuperados durante investigaciones activas y quién supervisa su correcta aplicación?

Finalmente, “Bombi” permanece bajo custodia junto al Ministerio Público, mientras las actuaciones judiciales continúan su curso y el caso de Ricardo Ripoll sigue generando debate sobre seguridad y procedimientos policiales.