Diario al Día | Filadelfia, Estados Unidos – Carlos Gil Reyes, un joven dominicano oriundo de Villa La Mata en la provincia de Sánchez Ramírez, fue localizado sin vida este lunes en las proximidades del Río Delaware, poniendo fin a varios días de intensa búsqueda realizada por organismos de emergencia y rescate.

El dominicano había sido reportado como desaparecido después de ingresar al afluente mientras compartía en bote con un grupo de amigos.

Desde ese momento, familiares, allegados y miembros de la comunidad siguieron de cerca los operativos con la esperanza de recibir noticias favorables sobre su paradero.

De acuerdo con información oficial, el cuerpo fue hallado alrededor de la 1:00 de la tarde en la orilla del río, en Palmyra Township, condado de Burlington County.

La Policía Estatal de Nueva Jersey confirmó que la persona encontrada coincidía con la descripción del ciudadano dominicano desaparecido desde la madrugada del viernes pasado.

Durante los días previos, los equipos de respuesta realizaron recorridos y operativos en distintos puntos del río, explorando cada sector en busca del joven.

No obstante, las autoridades habían indicado que la misión había pasado de una fase de rescate a una de recuperación, lo que aumentó la preocupación entre familiares y amigos.

La noticia del hallazgo ha generado profundo pesar entre residentes de Cotuí y miembros de la diáspora dominicana en Estados Unidos, quienes esperaban noticias sobre Carlos Gil Reyes con creciente ansiedad. La comunidad se ha unido en solidaridad con la familia durante estos días difíciles.

Carlos Manuel Gil Reyes se desempeñaba como barbero y llevaba aproximadamente cuatro años trabajando en Estados Unidos, donde buscaba mejores oportunidades para sustentar a sus hijos y colaborar con sus padres.

Su ausencia fue particularmente sentida por quienes lo conocían y valoraban su esfuerzo y dedicación.

Antes de la confirmación, sus familiares habían expresado dudas sobre las circunstancias de la desaparición.

Sus padres señalaron que Carlos tenía experiencia nadando y que acostumbraba realizar recorridos acuáticos de gran distancia, por lo que solicitaron que las autoridades profundizaran la investigación sobre lo ocurrido durante esa jornada recreativa.

Familiares, amigos y miembros de la comunidad mantuvieron la esperanza durante toda la búsqueda, atentos a cada actualización emitida por los organismos de emergencia involucrados.

Las labores de rescate y coordinación fueron extensas, reflejando el compromiso de los equipos con la seguridad de quienes transitan el río.

Las autoridades confirmaron la localización del cuerpo y continúan con los procedimientos correspondientes relacionados con la investigación y la documentación oficial del caso.

Mientras tanto, los familiares reciben asistencia para los trámites derivados de la situación, buscando cerrar este capítulo con la mayor claridad posible sobre lo sucedido.