Diario al Día| Waterbury, Connecticut, Estados Unidos – La familia de Dale Alice Martin, una joven de Nueva York, de 21 años, presentó una demanda contra el Hospital Waterbury por la atención que recibió la joven después de ingresar con una fractura de tobillo el 9 de abril de 2025.

La acción judicial sostiene que Martin recibió cantidades excesivas de medicamentos para controlar el dolor y que posteriormente dejó de respirar. Su padre, Lindsay Martin, atribuye lo ocurrido a presuntas fallas en la atención y supervisión médica.

Según la demanda, Martin había llegado a Connecticut para tomarse un año sabático después de sus estudios universitarios. Trabajaba en una granja cuando tropezó y experimentó una fractura compleja en un tobillo.

Fue trasladada al Hospital Waterbury, donde el personal determinó que necesitaría una intervención quirúrgica programada para la mañana siguiente.

La atención recibida durante la noche

Documentos judiciales señalan que la joven manifestó un nivel de dolor de 10 sobre 10. También habría indicado que la morfina administrada inicialmente solo le proporcionaba alivio durante aproximadamente cinco minutos.

Pese a las molestias, su familia aseguró que Martin se encontraba consciente y pudo comunicarse con ellos mediante FaceTime. Durante esa conversación les mostró una sonrisa, de acuerdo con lo expuesto en la demanda.

Con el paso de las horas, los profesionales sanitarios le suministraron diferentes analgésicos opioides, algunos por vía intravenosa.

La familia sostiene que la cantidad de medicamentos terminó afectando la capacidad respiratoria de la paciente mientras permanecía sedada. También afirma que no recibió una vigilancia adecuada durante ese período.

La demanda señala que alrededor de las 7:00 de la mañana del 10 de abril una enfermera revisó a Martin y encontró que no respondía, había dejado de respirar y su corazón se había detenido.

El personal consiguió reanimarla, pero la falta de oxígeno habría provocado una lesión cerebral severa. Los documentos mencionan una encefalopatía anóxica, condición asociada con la interrupción del suministro de oxígeno al cerebro.

Su padre relató que la familia permaneció durante tres días junto a ella en el hospital mientras los equipos médicos mantenían sus funciones vitales y esperaban completar el período de evaluación correspondiente.

Martin fue declarada con muert cerebral cuatro días después de su ingreso. El 13 de abril de 2025, los médicos retiraron el soporte respiratorio, según los informes citados en el caso.

Padre señala presuntas fallas en el hospital

La demanda fue presentada por el abogado Christopher Mattei, del bufete Koskoff, Koskoff & Bieder, en representación del padre de la joven.

Entre los señalamientos figuran una presunta supervisión insuficiente, problemas relacionados con la disponibilidad de personal y la supuesta falta de seguimiento de los efectos que los medicamentos estaban teniendo sobre Martin.

El proceso judicial reclama una indemnización por daños y perjuicios de cuantía no especificada y señala como demandados al Hospital Waterbury y a uno de sus médicos.

Lindsay Martin aseguró que antes del ingreso de su hija desconocía los problemas financieros y operativos que, según afirmó, atravesaba la institución.

El padre indicó que posteriormente conoció señalamientos sobre limitaciones de recursos en el centro, incluidos reportes de que trabajadores habrían comprado alimentos para algunos pacientes.

Demanda menciona situación del antiguo propietario

Cuando Martin fue atendida, el hospital pertenecía a Prospect Medical Holdings, compañía con sede en California que había solicitado protección por bancarrota aproximadamente tres meses antes.

Los abogados de la familia sostienen que durante el proceso buscarán establecer si la administración y las condiciones operativas del hospital influyeron en la atención recibida por la joven.

Mattei afirmó que esperan obtener información sobre los niveles de personal, capacitación e infraestructura existentes durante la noche en que Martin permaneció hospitalizada.

La familia también hizo referencia a problemas financieros y de recursos atribuidos a otros centros que habían estado bajo el control de Prospect Medical Holdings.

En marzo de 2026, UConn Health adquirió el Hospital Waterbury a la compañía en bancarrota mediante una operación financiada con fondos públicos por aproximadamente 13 millones de dólares, según los reportes citados.

UConn Health indicó que la calidad, seguridad y bienestar de los pacientes constituyen una prioridad y remitió las preguntas relacionadas con el litigio a Prospect Medical Holdings, propietaria del establecimiento cuando ocurrieron los hechos.

Dale Martin estudiaba en Texas y realizaba voluntariado

Antes de trasladarse temporalmente a Connecticut, Martin estudiaba en Trinity University, en San Antonio, Texas. Había decidido hacer una pausa de un año en sus estudios para trabajar en una granja ubicada en Bethlehem, Connecticut.

Además de sus actividades en la granja, la joven realizaba labores voluntarias como maestra de música para niños de comunidades con recursos limitados, según información difundida sobre su vida antes del ingreso hospitalario.

El proceso presentado por Lindsay Martin continuará buscando determinar la responsabilidad civil por la atención proporcionada a su hija durante las aproximadamente 14 horas posteriores a su ingreso en el Hospital Waterbury.

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