Diario al Día | Duarte, República Dominicana – En el marco de la investigación sobre el incidente ocurrido en el sector La Hermita, conocido como Las Guáranas, una adolescente de 13 años brindó su versión sobre los hechos que involucraron a su padre, Anthoney Pie, ciudadano haitiano.
La joven relató ante las autoridades que durante un altercado con su padre, quien presuntamente la agredía físicamente de forma reiterada, actuó en defensa propia.
Indicó que su padre la estaba ahorcando y que, al encontrar un objeto cortopunzante en el suelo, intentó evitar entregarlo, pero la situación continuó escalando hasta que se produjo un forcejeo entre ambos.
Este testimonio amplía el relato inicial proporcionado por Yaniris, madre de la menor, quien también describió episodios de violencia intrafamiliar.
Según la madre, el conflicto se originó tras observar a su hija conversando con un joven de su misma edad, un detalle que la adolescente no mencionó en su declaración.
Yaniris explicó que su hija logró refugiarse momentáneamente dentro de la vivienda y tomó el objeto cortopunzante antes de que el enfrentamiento se intensificara.
Posteriormente, el padre habría retomado la agresión, lo que llevó a que la menor utilizara el objeto en defensa propia.
Vecinos del sector La Hermita han señalado antecedentes de maltrato entre el padre y la hija, información que coincide con las declaraciones de la madre. «Él estaba acostumbrado a darle golpes a ella.
Sí, todo el mundo lo sabe, todos los vecinos lo saben», afirmó Yaniris durante una conversación con las autoridades.
El hombre, identificado como Anthoney Pie, perdió la vida tras una lesión con objeto cortopunzante durante el forcejeo con su hija. Su cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para las evaluaciones correspondientes ordenadas por las autoridades.
La Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes asumió las diligencias del caso Las Guáranas, profundizando la investigación para esclarecer completamente lo sucedido esa noche.
Por disposición legal y en cumplimiento de la Ley 136-03, la identidad completa de la menor se mantiene en reserva durante todo el proceso.
Las autoridades continúan recopilando elementos, incluyendo ambos testimonios familiares, para determinar con precisión las circunstancias exactas del hecho. El proceso judicial sigue abierto mientras se analizan las evidencias y se espera que nuevas diligencias aporten mayor claridad sobre el incidente.
Este caso ha generado atención en la comunidad local, donde se espera que la investigación oficial aporte detalles adicionales sobre las causas y el desarrollo del conflicto familiar que culminó en este suceso.
