Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – José Luis Fabián Rodríguez, señalado en el caso de Loyca Alvarado Adames, busca que la justicia revise su situación y permita su traslado desde el centro penitenciario Las Parras hacia una cárcel en Montecristi.
De acuerdo con informaciones expuestas durante un programa de televisión, el imputado habría solicitado el cambio argumentando que desea permanecer más cerca de su familia y que considera que su seguridad podría estar comprometida mientras continúa recluido en Santo Domingo.
Rodríguez cumple una medida de coerción relacionada con el caso de Alvarado Adames, ocurrido después de varios años de una relación sentimental entre ambos. El proceso permanece bajo conocimiento de las autoridades judiciales.

Solicita una revisión de la medida
La principal novedad del caso es precisamente la petición realizada desde prisión. Según lo informado, la defensa busca una revisión de la medida de coerción y plantea que el imputado sea enviado a un recinto penitenciario próximo a Montecristi, provincia de donde sería oriundo.
Entre los argumentos atribuidos al detenido figura su interés de estar más cerca de sus familiares. También habría expresado preocupación por su permanencia en el centro donde actualmente se encuentra.
Durante el conocimiento inicial de la medida de coerción se produjo un momento de tensión cuando una hermana de Loyca intentó acercarse al imputado mientras este era conducido bajo custodia por los pasillos del Palacio de Justicia, según imágenes divulgadas públicamente.

El hombre se encontraba acompañado por agentes encargados de su seguridad y el incidente no pasó a mayores. Ese episodio estaría siendo utilizado ahora como parte de los argumentos relacionados con su solicitud de traslado.
La familia había iniciado la búsqueda de Loyca
Según la reconstrucción presentada en el espacio televisivo, Loyca Alvarado Adames mantenía desde hacía aproximadamente cinco años una relación intermitente con Rodríguez.
Días antes del hecho que terminó con su vida, ambos habrían tenido diferencias y ella acudió a las autoridades en busca de asistencia. El reporte señala que recibió una orden de alejamiento y que también le ofrecieron ingresar a una casa de acogida.
La mujer decidió regresar a su residencia acompañada y tenía previsto continuar el proceso ante las autoridades. Posteriormente salió hacia un salón de belleza que acostumbraba visitar.

Videos de establecimientos de la zona mostrados durante el programa presuntamente registraron parte de los movimientos ocurridos esa mañana.
Según la narración presentada, Rodríguez habría llegado al área y posteriormente Loyca salió del establecimiento para hablar con él.
La mujer dejó en el salón algunas de sus pertenencias y su vehículo, aparentemente con la intención de regresar poco después. Al pasar las horas sin tener noticias de ella, familiares y personas cercanas comenzaron a buscarla.
Conversaciones despertaron sospechas en la familia
Durante la búsqueda, uno de los hermanos de Loyca contactó a Rodríguez para preguntarle si sabía dónde se encontraba. En mensajes mostrados públicamente, el hombre habría respondido que había hablado con ella durante la mañana.

También habría intercambiado mensajes con la hija de Loyca. Esas comunicaciones pasaron posteriormente a formar parte de los elementos revisados durante la investigación, de acuerdo con lo explicado en el programa.
Las autoridades terminaron concentrando sus diligencias en Rodríguez y posteriormente fue sometido ante la justicia. Un tribunal dispuso su envío preventivo al centro penitenciario Las Parras mientras continúa el proceso.
Hansel García reveló que el cuerpo de la difunta no estaba completo y que le faltaba una mano. Además, ofreció nuevos detalles en el programa indicando que el imputado tenía intenciones de dividirla en pedazos.
Cuestionan respuesta institucional previa al caso
El caso también ha generado preguntas sobre la respuesta recibida por Loyca cuando acudió a buscar protección. Durante el debate televisivo se aseguró que la mujer intentó formalizar una denuncia durante un fin de semana, pero el procedimiento no pudo completarse en ese momento.

Los participantes del programa cuestionaron especialmente los mecanismos utilizados para ejecutar las órdenes de alejamiento y la disponibilidad de personal para responder rápidamente cuando una persona denuncia amenazas o persecución.
También se destacó que las casas de acogida forman parte de las alternativas disponibles para mujeres que enfrentan situaciones de riesgo, incluyendo la posibilidad de ingresar junto a sus hijos mientras las autoridades realizan otras diligencias.
Expertos participantes señalaron que la violencia de género es un asunto de orden público y que terceras personas pueden comunicar a las autoridades situaciones que representen un posible riesgo, sin necesidad de que la denuncia proceda exclusivamente de la persona afectada.
Loyca Alvarado Adames era madre de una joven de 19 años, estudiaba Derecho y había cursado estudios de enfermería. De acuerdo con la información presentada, también dedicaba parte importante de su tiempo al cuidado de su madre.
Ahora el proceso judicial entra en una nueva etapa con la solicitud atribuida a José Luis Fabián Rodríguez. Será el tribunal correspondiente el que deberá determinar si mantiene las condiciones actuales de la medida de coerción o autoriza algún cambio relacionado con el lugar donde permanece recluido.
