Diario al Día | La Altagracia, República Dominicana – Blady Junior Ceballos, conocido popularmente como «Chonguito», fue víctima de un asalto que terminó con su vida el pasado domingo por la noche, apenas dos días después de regresar al país tras pasar cuatro años en el extranjero.
La abuela materna del joven explicó que su estancia en el país sería breve, de dos a tres días, con el propósito de compartir con su familia.
Sin embargo, ese reencuentro se vio interrumpido por un incidente violento ocurrido mientras Blady Junior compartía con amigos en la zona.
De acuerdo con testimonios de vecinos, individuos a bordo de un vehículo perpetraron el asalto.
El automóvil pasó hasta tres veces por el lugar antes de consumar el hecho, lo que sugiere que pudo tratarse de un acto planificado desde el entorno cercano.
La abuela manifestó su indignación al señalar que el joven fue traicionado por personas del mismo barrio, quienes creyeron que tenía dinero.
Durante el asalto, los delincuentes le sustrajeron una cadena de oro y una cantidad no especificada de dinero en efectivo.
Testigos indicaron que Blady Junior imploró por su vida durante el forcejeo, pero recibió un disparo a quemarropa que comprometió su estado de salud.
La abuela detalló que el joven necesitaba una intervención quirúrgica urgente y criticó las dificultades económicas para acceder a atención médica, ya que inicialmente se les solicitó un monto elevado en un centro privado, lo que los obligó a trasladarlo a otro hospital para recibir asistencia.
El estado de salud de Blady Junior se mantuvo crítico tras el incidente, y la familia enfrentó complicaciones para garantizar la atención médica necesaria debido a los costos elevados en el sistema privado.
Los familiares han solicitado a las autoridades policiales que profundicen en las investigaciones para identificar a los responsables y garantizar justicia. La comunidad también demanda un aumento en el patrullaje debido a la creciente inseguridad en el sector.
El caso ha generado un impacto significativo entre los allegados y vecinos, quienes resaltan la vulnerabilidad de los jóvenes en espacios públicos y la necesidad de fortalecer la presencia policial en áreas con alta incidencia delictiva.
Además de justicia, la familia y la comunidad insisten en la importancia de implementar medidas preventivas para evitar que sucesos similares se repitan.
La comunidad de La Altagracia permanece consternada y unida en el reclamo de justicia por Chonguito, mientras las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer el caso y llevar a los responsables ante la ley.
Este caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en la región, la eficacia del sistema sanitario frente a emergencias y la necesidad de un seguimiento más cercano de la delincuencia urbana, con la esperanza de que episodios como este no vuelvan a ocurrir.
