Diario al Día| República Dominicana – Aurelio Consoro Salas, comerciante y exmiembro de la Policía Nacional, denunció una intervención policial ocurrida la noche del 22 de abril que terminó con agresiones físicas y la desaparición de RD$286,000.
El incidente se produjo luego de que Consoro Salas cerrara su almacén alrededor de las 11:00 p.m. y se dirigiera a dejar a su hija en casa de su madre.
Según relató, un agente policial comenzó a señalarlo de manera insistente, lo que generó preocupación en ambos.
Al intentar dialogar con los agentes para entender la situación, uno de ellos ordenó detenerlo. Ante esta orden, el comerciante decidió retroceder su vehículo e ingresar al patio de la residencia familiar para protegerse.
Consoro Salas afirmó que la unidad policial ingresó a la vivienda, realizó disparos y procedió a someterlo físicamente frente a familiares que presenciaron el hecho.
Indicó que sufrió golpes, uso de una pistola eléctrica y una lesión en la nariz, lesiones que están documentadas en reportes médicos oficiales.
La madre del denunciante intervino al escuchar el altercado, expresando preocupación por la situación. Según Consoro Salas, la presencia de vecinos y familiares fue clave para evitar consecuencias mayores durante la intervención.
Además de las agresiones, el comerciante denunció la desaparición de RD$286,000 que llevaba consigo y en su vehículo. Este dinero, proveniente de las operaciones de su negocio, representa un impacto económico significativo para su familia.
Consoro Salas destacó que sirvió en la Policía Nacional durante 25 años y manifestó sorpresa por enfrentar una situación de este tipo con miembros de la institución a la que perteneció.
Aunque algunos agentes le ofrecieron disculpas posteriormente, no ha recibido explicación sobre el paradero del dinero desaparecido.
El denunciante también reportó que ha recibido mensajes que interpreta como advertencias para desistir de su denuncia pública. Expresó temor por su seguridad y la de su familia ante estas intimidaciones.
Finalmente, responsabilizó públicamente a un sargento identificado como Amparo de cualquier situación adversa que pudiera ocurrirle a él o a sus seres queridos en el futuro.
Las autoridades investigan los hechos y se espera que en los próximos días se esclarezca la situación, incluyendo la desaparición del dinero y las circunstancias de la intervención policial.
Consoro Salas relató que la noche del 22 de abril, tras cerrar su negocio, se encontraba acompañado de su hija cuando notaron la actitud de un agente que lo señalaba de forma insistente.
La hija del comerciante fue la primera en percibir que algo no estaba bien, lo que generó una sensación de alerta inmediata.
Al intentar comunicarse con los oficiales para aclarar la situación, uno de ellos ordenó detenerlo, lo que llevó a Consoro Salas a buscar refugio en el patio de la residencia familiar.
Sin embargo, la unidad policial ingresó al lugar y realizó varios disparos, lo que aumentó la tensión del momento.
Durante la intervención, el comerciante fue sometido físicamente dentro de la vivienda, en presencia de familiares que observaron la escena.
Consoro Salas denunció que recibió golpes, fue impactado con una pistola eléctrica y sufrió una fractura en la nariz, daños que quedaron registrados en informes médicos.
La madre del comerciante salió al patio al escuchar el ruido y expresó su preocupación, temiendo por la vida de su hijo.
Según el denunciante, la presencia de vecinos y familiares fue determinante para evitar que la situación escalara a un nivel más grave.
El comerciante también denunció la desaparición de RD$286,000, dinero que llevaba consigo y en su vehículo, sin que hasta el momento se haya dado una explicación oficial sobre su paradero.
Este monto representa una pérdida económica considerable para su familia, ya que proviene de las operaciones de su negocio.
Consoro Salas enfatizó que durante sus 25 años en la Policía Nacional nunca imaginó enfrentar una situación similar con miembros de la institución.
Aunque algunos agentes le pidieron disculpas, no ha recibido respuestas claras sobre la desaparición del dinero ni sobre las acciones tomadas tras el incidente.
Además, el denunciante mencionó que ha recibido mensajes que interpreta como amenazas para que no continúe con su denuncia pública. Manifestó preocupación por su seguridad y la de su familia ante estas advertencias.
En su denuncia pública, responsabilizó directamente a un sargento identificado como Amparo de cualquier eventualidad que pudiera afectar su integridad o la de sus seres queridos.
Las autoridades competentes han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Se espera que en los próximos días se brinden detalles sobre el avance del caso y las medidas adoptadas para proteger a los involucrados.
