Diario al Día | Duarte, República Dominicana — El Primer Tribunal Colegiado de la provincia Duarte impuso una condena de 30 años de reclusión mayor contra Eddy de Jesús Camarena Jiménez, declarado responsable de una doble perdida ocurrida en San Francisco de Macorís.
El fallo, leído ante cámaras y registrado en video, estableció la responsabilidad penal de Camarena Jiménez en quitar el aliento a su madre, Milagros Altagracia Jiménez, y de su hija menor, identificada con las iniciales E.C.G.
El tribunal también lo halló responsable de una tentativa contra la vida del ciudadano Eremise Gómez Vázquez, además de infracciones a la Ley 631-16 sobre control de instrumentos de fuego.
Camarena Jiménez deberá cumplir la totalidad de la pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Vista al Valle, ubicado en esa misma ciudad del interior del país.
Los hechos que motivaron este caso de doble parricidio ocurrieron en marzo del año pasado, en un episodio que, según la fiscalía, generó fuerte conmoción en la comunidad local.
Sobre la querella con constitución en actor civil, las juezas ordenaron pagar tres millones de pesos dominicanos a Eremise Gómez Vázquez, por los daños morales y las lesiones físicas experimentadas.
Al ser escoltado fuera de la sala, el condenado mostró un semblante sereno y calificó la sentencia por este doble parricidio como desproporcionada frente a lo que, según él, esperaba recibir.
«Yo me siento normal porque, primero, eso fue una injusticia que cometieron conmigo, porque yo soy una persona de salud, un enfermo mental. Esa no era la condena que yo me merecía«, declaró a la prensa.
El sentenciado por este doble parricidio afirmó que esperaba una pena de «15 años» y alegó haber tenido una recaída psiquiátrica previa a los hechos ocurridos en 2025.
«Eh, no, yo…«, respondió titubeante cuando un periodista le preguntó directamente si estaba consciente de lo ocurrido, evadiendo continuar con la conversación.
Las reacciones familiares mostraron una marcada división. Una allegada a las víctimas se mostró satisfecha con el resultado del proceso judicial contra el responsable del doble parricidio.
«Agradecida porque al fin se hizo justicia, porque él decía que estaba loco y de loco no tiene nada«, expresó la mujer ante las cámaras, tras conocerse el veredicto.
En contraste, el padre del sentenciado pidió que se le realicen evaluaciones psiquiátricas a su hijo, insistiendo en que atraviesa un trastorno mental no diagnosticado a tiempo.
«Mi hijo padece de trastorno mental. Incluso la segunda noche en el cuartel, cuando ese demonio se le desprendió de la mente, mi hijo de una vez preguntó que qué pasó«, relató.
El padre aseguró además que, al enterarse de lo sucedido por boca de otros reclusos, su hijo intentó hacerse daño a sí mismo mientras permanecía bajo custodia.
El Ministerio Público, por su parte, celebró el desenlace del proceso. La fiscal a cargo señaló que el caso «consternó a San Francisco de Macorís» desde el primer momento.
La abogada de la parte querellante respaldó la decisión del tribunal y se mostró conforme con el resultado final del juicio por doble parricidio.
«Conformes ya que se hizo justicia y que, gracias a Dios, llegamos a un feliz término«, declaró ante los medios presentes tras conocerse la sentencia.
El caso reabrió el debate sobre cómo el sistema judicial dominicano valora los alegatos de salud mental cuando no existe un diagnóstico certificado al momento de los hechos.
Con la condena firme, resta por verse si la defensa de Camarena Jiménez recurrirá el fallo o si la familia buscará, en adelante, algún tipo de evaluación clínica formal.
