Diario al Día | Santiago Oeste, República Dominicana — Luis de Jesús Meléndez, de apenas dos años, falleció la madrugada del domingo en Villa Rosa tras ser impactado por una motocicleta que circulaba a alta velocidad.
El accidente ocurrió alrededor de las 10:00 de la noche, cuando el pequeño accedió a la calzada. El motorista no logró frenar a tiempo y el impacto fue devastador.
“El niño iba saliendo ahí mismo a la calzada y vino ese motor como a 200, le dio ahí, lo mandó allá arriba”, relató Juan Carlos, tío del menor, con la voz quebrada.
Vecinos y familiares auxiliaron al niño de inmediato y lo trasladaron a un centro médico. Sin embargo, los esfuerzos del personal de salud no fueron suficientes y Luis de Jesús falleció a las 3:00 de la madrugada.

La comunidad de Villa Rosa amaneció consternada. El dolor de una familia que perdió a un niño que apenas comenzaba a caminar se convirtió rápidamente en indignación colectiva.
Fausto de Jesús, abuelo de la víctima, advirtió que esta tragedia no es un hecho aislado. “Aquí no ha pasado ese caso nada más, aquí han pasado dos o tres casos terribles”, señaló, describiendo el peligro constante en esa vía.
Además, el abuelo denunció que los residentes de Villa Rosa han solicitado en repetidas ocasiones la instalación de reductores de velocidad, sin obtener respuesta del ayuntamiento.
“No es que no han podido, no han querido”, afirmó con firmeza, cuestionando la voluntad política de las autoridades municipales ante una problemática que arrastra años sin solución.
El conductor involucrado fue detenido por las autoridades policiales y permanece bajo custodia mientras avanzan las investigaciones sobre lo ocurrido en Villa Rosa.
Sin embargo, el abuelo expresó poca confianza en el sistema de justicia local. “Creemos en Dios, que es el único que sabe lo que puede hacer”, concluyó con una mezcla de dolor y resignación.
Por su parte, residentes del sector insistieron en que el exceso de velocidad representa un riesgo permanente en esa zona, donde el crecimiento habitacional no ha venido acompañado de infraestructura vial adecuada.
Los comunitarios de Villa Rosa exigen a las autoridades de tránsito la instalación urgente de reductores y señalización antes de que ocurra otra tragedia similar en el sector.
¿Cuántas muertes más serán necesarias para que las instituciones respondan al clamor de una comunidad que lleva años pidiendo ser escuchada?
