Diario al Día | Duarte, República Dominicana — Una disputa de paternidad acumulada durante años detonó en una riña con armas blancas y objetos contundentes frente a un supermercado, y dejó a tres personas detenidas el pasado 10 de junio.

El incidente ocurrió en las instalaciones del supermercado El Porvenir, cuando «Kiko» o «Jochi», un hombre de aproximadamente 60 años, realizaba compras junto a su pareja actual de más de 21 años de relación.

En ese momento apareció su expareja, una mujer que reside en Nueva York y con quien procreó una niña de 7 años, cuya paternidad el hombre cuestiona públicamente desde hace meses.

La expareja se acercó al hombre y le reclamó si estaba comprando víveres para su hija. El hombre respondió que la tarjeta que usaba pertenecía a su pareja actual. La discusión verbal escaló de inmediato y se trasladó al estacionamiento.

En el exterior, el conflicto se convirtió en una disputa de paternidad con consecuencias físicas: la expareja tomó un pedazo de bloque, mientras el hombre, según sus propias palabras ante los periodistas, tomó una tijera pequeña que posteriormente la otra mujer describió como un cuchillo.

La pareja actual resultó mordida en el antebrazo izquierdo durante el forcejeo, lesión que exhibió ante las cámaras en el recinto policial. El hombre llegó al cuartel con un vendaje ensangrentado en el puente de la nariz. Ambas mujeres presentaron heridas visibles en brazos y rostro.

Además, la expareja acusó al hombre de llevar 11 meses sin aportar económicamente para el sustento de la niña, quien sufre de problemas de amígdalas, requiere atención psicológica escolar y genera un gasto mensual de 7 mil pesos solo en psicólogo, según declaró la madre ante las cámaras.

Sin embargo, el hombre negó ese señalamiento y afirmó que envió 2 mil pesos que la madre rechazó, y que en una ocasión anterior entregó 25 mil pesos. También sostuvo que dejaba 300 pesos diarios para merienda, desayuno y comida de la menor, cifra que la expareja calificó de insuficiente e irreal.

La disputa de paternidad tomó otro matiz cuando el hombre explicó, ante reporteros presentes en el cuartel, que cientos de personas lo contactan para decirle que la niña no es su hija biológica. Por lo tanto, en reiteradas ocasiones propuso realizar una prueba de ADN, solicitud que la madre ha rechazado.

La expareja, por su parte, aseguró que la niña biológicamente es de él, aunque expresó que emocionalmente preferiría que no lo fuera, dado el trato recibido. También reveló que el origen del distanciamiento fue una promesa incumplida: el hombre le pidió que lo llevara a gestionar una visa para Nueva York, viajó, y a su regreso comenzó a cuestionar la paternidad.

La pareja actual, en tanto, presentó ante los periodistas una orden de alejamiento vigente contra la expareja y aseguró que es ella quien acosa constantemente al hombre. Negó haberse involucrado en la pelea de forma agresiva y sostuvo que solo se defendió cuando la otra mujer la agredió con el bloque en el estacionamiento.

Finalmente, las tres personas fueron puestas bajo custodia de agentes de la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (DEAMVI), en el cuartel de la Dirección Regional Noreste de la Policía Nacional.

Durante su permanencia en el recinto, los implicados declararon ampliamente ante la prensa, exhibieron pantallas de teléfonos móviles con registros de llamadas y mensajes como pruebas del presunto acoso mutuo, mientras los agentes observaban en segundo plano.

El hombre manifestó ante las autoridades su disposición a comparecer ante la fiscalía para firmar un acuerdo formal de manutención, con la condición de que simultáneamente se realice la prueba de ADN que resuelva la disputa de paternidad.

No obstante, las autoridades informaron que se revisarán las cámaras de seguridad del supermercado El Porvenir para establecer la secuencia exacta de los hechos, determinar el grado de responsabilidad de cada implicado y proceder con las acciones legales correspondientes bajo la normativa de violencia de género e intrafamiliar.