Reino Unido, 24 de marzo de 2025. Una maestra de educación primaria fue oficialmente inhabilitada para ejercer la docencia en Inglaterra luego de que se comprobara que asistió al trabajo bajo los efectos del alcohol en repetidas ocasiones, comprometiendo el bienestar de sus estudiantes.
La sanción fue emitida por el Departamento de Conducta Profesional de la Enseñanza (Teaching Regulation Agency, TRA), que concluyó un proceso disciplinario contra Kathryn Davison, de 43 años, quien impartía clases en la escuela Springhead Primary School, ubicada en Newcastle upon Tyne.
El caso más reciente ocurrió el 8 de junio de 2022, cuando Davison fue sorprendida por colegas mostrando señales evidentes de embriaguez durante su jornada laboral. Entre los indicios reportados se mencionan dificultades para mantener el equilibrio, confusión, aliento etílico y un comportamiento incoherente. Ante la preocupación por su estado, fue retirada del aula y enviada a casa de manera inmediata.
Sin embargo, este incidente no fue el primero. Un año antes, en mayo de 2021, la docente ya había sido reprendida tras protagonizar un episodio similar en la misma institución. En aquella ocasión, aceptó su responsabilidad, recibió una advertencia formal y continuó en su puesto con la promesa de no reincidir.
La reincidencia motivó a la institución a elevar el caso a las autoridades regulatorias, las cuales iniciaron una investigación formal. Durante el proceso, Davison reconoció haber ingerido alcohol antes de asistir a clases y expresó arrepentimiento por su conducta. A pesar de su colaboración y del hecho de que ya no ejerce como docente, el panel evaluador determinó que su comportamiento constituía una falta grave de conducta profesional, incompatible con los estándares éticos del magisterio.
En consecuencia, se dictó una prohibición indefinida para enseñar en cualquier institución educativa del Reino Unido. No obstante, la sanción contempla la posibilidad de solicitar una revisión dentro de dos años, en caso de que la exdocente demuestre rehabilitación y compromiso con los valores de la profesión.
El caso subraya la importancia de garantizar entornos seguros y responsables para el desarrollo infantil. Las autoridades educativas reiteraron su compromiso con la vigilancia y promoción de estándares éticos en el ejercicio docente, velando por el interés superior de los estudiantes.