Diario al Día, España- Un ciudadano dominicano relató su trayectoria laboral y adaptación cultural en Madrid tras dejar su vida en San Cristóbal buscando mejores ingresos para su familia.
El testimonio corresponde a Serapio Vallejo, conocido como “Don Serapio”, originario de Yaguate, San Cristóbal, quien decidió trasladarse hacia Madrid hace aproximadamente 20 años.
Según su relato, antes de trasladarse ejerció varios oficios en República Dominicana, incluyendo labores como conductor de autobús en Puntacana y funciones como grupier dentro de un casino local.

Vallejo explicó que su motivación principal fue económica y describió que deseaba “mejorar un poquito el nivel de vida”, incluyendo el sostén de su familia en territorio dominicano.
Al llegar a Madrid, Vallejo aseguró no tener experiencia en el sector hostelero y comentó que en ese momento “no tenía ni idea… no sabía qué era un café con leche”.
Su primera ocupación fue limpiando dentro de un restaurante, y posteriormente, tras aprender tareas de “camarería”, obtuvo una oportunidad porque “le caí bien al dueño”, según señaló.
Su aprendizaje lo ubica en 2006 y recuerda que en aquel periodo percibía un salario mínimo de 1050 al mes, lo cual marcó el inicio de su desarrollo laboral en España.

Actualmente opera en el bar de tapas “Keeses” en Madrid, donde desempeña funciones relacionadas con apertura del local, desayunos, barra y preparación de alimentos frescos como zumos y tomate.
Indicó laborar “40 y algo” horas semanales y afirmó que sus ingresos aumentaron con el tiempo, aunque señaló que evita ofrecer cifras exactas porque “el dominicano no le gusta decirlo todo”.
Vallejo afirmó que logró comprar una vivienda de tres habitaciones en Madrid y conservar su vivienda en República Dominicana, lo que considera señal de estabilidad alcanzada tras su desplazamiento.

Mencionó tener hijos en varios países al decir que cuenta con “tres aquí y una allá”, refiriéndose a descendientes distribuidos entre España, República Dominicana y Alemania actualmente.
También relató que viaja con frecuencia a su país de origen, indicando que “me voy ahora el viernes 23 por dos semanas”, lo que evidencia permanencia de vínculos afectivos.
Expresó preferencia por música caribeña como bachata, salsa y Johnny Ventura, además de actividades recreativas propias de la isla, tales como visitas a playa y río dominicanos.

Sobre España afirmó que “se vive cómodo”, “se come bien” y valoró positivamente la posibilidad de transitar con seguridad, además de destacar la calidad del agua por sus servicios.
Como recomendación sostuvo que la experiencia depende de la actitud individual, pero insistió en que “si viene a trabajar sí puede hacer tu ahorrito”, resaltando el esfuerzo personal.
¿Qué opinas? Déjanos tu comentario a continuación.