Fefita La Grande cumple 60 años con su icónico nombre, recordando cómo surgió y su impacto en su carrera musical.
Fefita La Grande celebró un importante hito en su trayectoria artística: seis décadas con el nombre que la ha acompañado desde sus inicios. La merenguera, cuyo nombre real es Manuela Josefa Cabrera Taveras, recordó en la reciente ceremonia de los Premios Soberano cómo nació el apodo que la catapultó al estrellato.

A los 21 años, durante la inauguración de una emisora de radio, su destino quedó marcado. Hasta ese momento, era conocida como “La Vieja Fefa”, un apodo dado por el legendario cantante Tatico Henríquez. Sin embargo, en la apertura de Radio Santa Cruz, el director de la emisora, Guarionex Aquino, junto a Cristino Núñez y El Cieguito de Nagua, decidieron darle un nuevo nombre artístico.
“Esas tres personas fueron las que me pusieron el nombre de Fefita La Grande“, compartió la artista, expresando su gratitud por aquel momento que definiría su carrera.

Aunque en esa época sorprendía ver a una mujer tocando el acordeón, Fefita nunca dudó de su talento. Con esfuerzo y dedicación, logró romper barreras y consolidarse como una de las figuras más queridas de la música dominicana.
Durante estos 60 años, ha sido un símbolo del merengue típico y un referente de la música popular. Para ella, no hay lugar para dudas ni arrepentimientos. “¡Jamás! Si me muero y vuelvo a nacer quiero ser Fefita La Grande”, afirmó con orgullo.
Aunque no tiene planes de realizar una celebración especial por este aniversario, Fefita mencionó que la ocasión coincide con la visita de sus hijos y nietos, lo que ha hecho que el momento sea aún más significativo. Además, su familia está de fiesta por el casamiento de una de sus nietas.
También recordó con cariño el apodo de “La Mayimba”, usado en los años 80 para referirse a artistas como Fernandito Villalona y Antony Santos. Este nombre, al igual que su inseparable acordeón, forma parte de su historia.
Hoy, Fefita La Grande sigue siendo un ícono de la música y un ejemplo de perseverancia, pasión y amor por su arte.