Diario al Día| Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos – Emmanuel Clase, lanzador dominicano de los Cleveland Guardians, compareció ante un tribunal federal en Brooklyn para responder a cargos relacionados con un esquema de sobornos vinculados a apuestas deportivas.
La fiscalía acusa a Clase de proporcionar información privilegiada a apostadores para influir en sus lanzamientos durante partidos, lo que habría permitido a estos obtener ganancias ilícitas superiores a 460,000 dólares.
Según las autoridades, dos apostadores dominicanos entregaron miles de dólares al jugador para que ajustara sus lanzamientos a favor de sus intereses.
El lanzador, reconocido por sus múltiples selecciones al Juego de Estrellas y premios en la liga, fue arrestado en el Aeropuerto John F. Kennedy y liberado tras pagar una fianza de 600,000 dólares.
Se le impusieron restricciones que limitan sus desplazamientos a los estados de Nueva York y Ohio, además de un monitoreo constante mediante un sistema de GPS.
Durante la audiencia, Clase mantuvo una actitud serena y respondió a las preguntas a través de un intérprete, siguiendo la recomendación de su defensa legal.
Su abogado, Michael Ferrara, aseguró que el jugador viajó voluntariamente a Estados Unidos para enfrentar el proceso y demostrar su inocencia, enfatizando que las acusaciones carecen de fundamento.
Este caso ha generado preocupación en el ámbito del béisbol profesional.
La Major League Baseball (MLB) anunció la implementación de nuevas regulaciones para las apuestas relacionadas con lanzamientos individuales, en respuesta a la creciente legalización y práctica de apuestas deportivas en Estados Unidos desde 2018.
Además de Clase, otro jugador dominicano, Luis Ortiz, enfrenta cargos similares y también ha declarado su inocencia. Las investigaciones continúan para esclarecer el alcance del esquema y determinar las responsabilidades de cada involucrado.
Los fiscales están profundizando en las maniobras financieras y el papel que cada persona desempeñó en este caso, mientras la MLB realiza su propia investigación para preservar la integridad del deporte y evitar influencias externas.
La próxima audiencia está programada para el 2 de diciembre y será clave para definir el rumbo del proceso judicial.
La comunidad deportiva observa con atención, preocupada por el impacto que este caso podría tener en la credibilidad del béisbol profesional.
El proceso legal contempla penas que podrían alcanzar hasta 20 años de prisión para quienes sean hallados culpables, reflejando la gravedad con que las autoridades están tratando este asunto.
Mientras tanto, la MLB y las autoridades federales mantienen abierta la investigación, y la expectativa crece entre los seguidores del béisbol por una declaración oficial o medidas adicionales que refuercen la transparencia y justicia en el deporte.
