Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Esmeralda Moronta solicitó protección a las autoridades horas antes de un incidente ocurrido con su expareja en el sector Alma Rosa, Santo Domingo Este.

La mujer acudió a la Unidad de Atención y Prevención de la Violencia de Género en Los Mina, manifestando preocupación por su seguridad debido a un seguimiento constante por parte de Omar Tejeda Guzmán, su expareja.

En la denuncia formal, Moronta detalló que Tejeda Guzmán la acosaba mediante mensajes reiterativos y la acusaba de mantener otra relación.

Además, indicó que durante la convivencia existía un sistema de rastreo GPS que permitía su monitoreo constante, lo que aumentaba su temor por su integridad personal.

Ante esta situación, Moronta solicitó una orden de alejamiento como medida preventiva para resguardar su vida y evitar un enfrentamiento directo. Sin embargo, el incidente se produjo antes de que las medidas legales pudieran aplicarse.

Según reportes preliminares, el hecho ocurrió la tarde del miércoles cuando Moronta buscó refugio dentro de un colmado en el sector residencial de Santo Domingo Este, mientras su expareja la seguía de manera persistente.

Durante el enfrentamiento, el hombre causó heridas a Moronta y posteriormente resultó lesionado con el mismo objeto involucrado.

Familiares de Esmeralda Moronta, incluida su hermana, han destacado la responsabilidad de la mujer con sus hijos y sus cualidades como madre.

La hermana la describió como una persona positiva, creyente de Dios y con valores, y resaltó su compromiso con sus hijos.

Actualmente, los restos de Moronta permanecen en las instalaciones del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde familiares acompañan el proceso investigativo y esperan la entrega de los mismos.

El caso ha generado un amplio debate entre residentes y usuarios de redes sociales sobre la efectividad de las medidas de protección para mujeres que presentan denuncias por acoso o amenazas.

Expertos señalan que los mecanismos de seguimiento deben reforzarse, especialmente cuando la víctima expresa preocupación directa por situaciones de riesgo personal.

Las autoridades informaron que el proceso investigativo sigue abierto. Equipos especializados revisan cámaras de vigilancia, testimonios y otras evidencias para esclarecer completamente lo sucedido en el establecimiento comercial, asegurando que los responsables respondan ante la ley.

La comunidad local mantiene atención sobre el caso, y se espera que las medidas de protección preventiva se refuercen para evitar incidentes similares.

La experiencia de Esmeralda Moronta abre nuevamente la discusión sobre la protección efectiva de mujeres en situaciones de vulnerabilidad y la necesidad de protocolos más ágiles y contundentes.

El incidente también plantea interrogantes sobre la rapidez y efectividad de los protocolos de seguridad y cómo estos podrían ajustarse para prevenir futuros hechos.

Las autoridades continúan trabajando para brindar protección, mientras familiares y vecinos observan de cerca los avances en el caso y la aplicación de la justicia.

Violencia de Género

Esmeralda Moronta

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