Diario al Día, Santo Domingo – La neuróloga Zaida Luciano informó que Santiago Hazim se encuentra estable y sin riesgo inmediato de pérdida súbita de signos vitales mientras recibe tratamiento médico especializado.
En un video publicado en TikTok, la especialista explicó que Hazim padece esclerosis múltiple, una enfermedad en la que el sistema inmunológico afecta el cerebro y la médula espinal. Destacó que el tratamiento se centra en controlar los síntomas y que el seguimiento continuo es fundamental para pacientes con este diagnóstico.
Luciano señaló que el medicamento Ocrelizumab es esencial para mantener la estabilidad clínica y controlar los síntomas de Hazim. Sin embargo, indicó que este fármaco no está cubierto por los seguros nacionales y debe ser adquirido mediante el programa de Medicamentos de Alto Costo, lo que representa un gasto elevado.
La neuróloga agregó que, si se recuperaran los quince mil millones de pesos mencionados por el Ministerio Público en relación con la gestión de Hazim en SeNaSa, habría recursos suficientes para garantizar el acceso a este tratamiento a quienes lo necesitan.
En el ámbito judicial, la defensa de Hazim, encabezada por el abogado Miguel Valerio, solicitó prisión domiciliaria y permisos de salida para el exdirector de SeNaSa, argumentando la necesidad de asegurar la continuidad de su tratamiento especializado y evitar complicaciones graves.
Por su parte, el juez Rigoberto Sena dictó prisión preventiva por dieciocho meses en el centro penitenciario Las Parras. La defensa anunció que apelará esta decisión, cuestionando la viabilidad de mantener el tratamiento adecuado en ese entorno y solicitando reconsiderar la modalidad domiciliaria.
La neuróloga reiteró que su evaluación se limita al estado clínico del paciente, confirmando su estabilidad y la ausencia de riesgo inmediato de pérdida de signos vitales.
Este caso combina aspectos médicos, legales y económicos, resaltando la importancia del acceso a tratamientos especializados, los costos asociados y las condiciones necesarias para garantizar la continuidad terapéutica en el contexto penitenciario.
