Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana — La investigación sobre un falso cirujano en procedimientos estéticos reveló una estructura en la que profesionales de la salud y centros privados habrían facilitado intervenciones realizadas por Enmanuel Hernández Medrano, un hombre identificado como barbero que, según las denuncias presentadas, participaba en cirugías plásticas sin contar con formación médica especializada.
El periodista Hansel García presentó el caso durante el programa Esto No Es Radio Show, donde explicó que las intervenciones no habrían ocurrido de manera aislada, sino dentro de una cadena de participación que involucraba a personas cercanas al acusado, instalaciones médicas y personal certificado que prestaba apoyo durante los procedimientos.

Según la investigación difundida, el origen de la situación estaría relacionado con Vicente Hernández Santana, médico general y padre de Enmanuel Hernández Medrano.
De acuerdo con lo expuesto por García, Vicente Hernández habría llevado a su hijo como ayudante a espacios donde se realizaban procedimientos quirúrgicos, pese a que el joven se dedicaba a la barbería.
«Vicente Hernández Santana… médico general… se llevaba como ayudante a su hijo Enmanuel Hernández… era barbero. Pero él lo fue introduciendo en el negocio… como si tú fueras un agricultor y te llevaras a tu muchacho», explicó Hansel García durante la transmisión.

Con el paso del tiempo, según el relato periodístico, Enmanuel Hernández habría continuado realizando procedimientos estéticos en diferentes establecimientos.
Entre los lugares señalados aparece la clínica Obesidad y Antievejecimiento Dra. Griselda Bazoora, ubicada en Alma Rosa I, donde se habrían realizado intervenciones pese a cuestionamientos sobre las condiciones del centro y su habilitación.

La investigación también menciona a Ana Aesthetic como parte de los espacios relacionados con el caso. En las imágenes presentadas durante el reporte aparecen las fachadas de ambos establecimientos, mientras se cuestiona el funcionamiento de centros que permitirían procedimientos quirúrgicos sin las condiciones requeridas.
Una de las pacientes que ofreció testimonio fue Gloria Mejía, quien describió las secuelas que, según afirmó, quedaron después de una intervención realizada por Hernández Medrano.
«Él me quita las vendas para ver cómo va la operación y resulta que yo no tenía un solo punto puesto… la piel mía, tú le hacías así y así, despegada, desprendida… Él se asustó y me dijo: ‘no, vámonos para cirugía de nuevo'», relató Mejía.

El reportaje también presentó imágenes de las consecuencias físicas padecidas por una paciente, además de material audiovisual de una emergencia médica donde se escucha a una mujer con una dificultad respiratoria severa durante un procedimiento.
Dentro de los elementos señalados en la investigación aparecen los anestesiólogos Enmanuel Jorge y Marialeydi Liranzo, cuyos nombres y fotografías fueron mostrados durante la presentación del caso como parte del personal que habría participado en algunas intervenciones realizadas por Hernández Medrano.

Hansel García cuestionó además que todavía no se haya divulgado oficialmente la identidad del cirujano plástico reconocido para quien supuestamente trabajó inicialmente el acusado.

«Cuyo nombre en este momento es el tesoro mejor guardado por el Ministerio de Salud Pública, por el Ministerio Público… nadie quiere hablar de este señor», expresó el comunicador.
El caso tomó mayor atención luego de la situación relacionada con la paciente Rebecca Brizard, quien, según lo presentado en el programa, falleció tras un procedimiento estético.

Las autoridades mantienen pendientes los resultados finales de las investigaciones correspondientes para establecer las circunstancias precisas del caso.
«Atención a la familia de la paciente Brizard. Ustedes quieren justicia o dinero. ¿Por qué están ocultando datos? El primer dato que oculta la familia es que el barbero había operado anteriormente a Rebecca. Le había hecho una liposucción, pero quedó mal, con algunos problemas, y el barbero que se hace pasar por médico le prometió resolver eso, y además hacerle una lipoescultura y una abdominoplastia, que fue el proceso que le hizo ahora», reveló Hansel García.

La situación vuelve a poner bajo observación los controles sobre los procedimientos de medicina estética en República Dominicana, especialmente en establecimientos privados donde los pacientes buscan alternativas quirúrgicas.

Además, uno de los médicos, llamado Reinaldo Parra, quien es socio en la clínica donde falleció la joven Rebecca, supuestamente hizo un acuerdo económico con la familia de la hoy fallecida para que no lo mencionaran a él ni a los demás médicos mencionados en el caso.
Mientras avanzan las investigaciones y se esperan definiciones oficiales de las autoridades sanitarias y judiciales, el caso mantiene abiertas interrogantes sobre la responsabilidad de cada persona señalada dentro de la cadena de participación. ¿Qué nuevas informaciones podrían surgir cuando concluyan las evaluaciones oficiales?
