Diario al Día | San Cristóbal, República Dominicana – La familia de Raudiel Martínez, un niño de 10 años encontrado sin vida en el arroyo de Reja, ha expresado su preocupación por la atención recibida durante la investigación y el proceso posterior al hallazgo.

Rosely Martínez, madre del menor, denunció que ni ella ni sus familiares pudieron despedirse de Raudiel en el sepelio, debido a que el cuerpo llegó en condiciones que impidieron abrir el ataúd para darle el último adiós.

Según su relato, el cuerpo no presentaba heridas visibles externas, pero sí lesiones internas de gravedad, aspecto que las autoridades aún no han aclarado públicamente.

La madre también señaló que al acudir al destacamento policial de Hato Damas para reportar la desaparición de su hijo, no recibió la atención adecuada.

Fue gracias a la intervención de dos motoristas de una patrulla que se inició la búsqueda del menor, según su testimonio.

Rosely Martínez hizo un llamado directo al presidente de la República para que tome cartas en el asunto, enfatizando la necesidad de garantizar justicia y evitar que situaciones similares ocurran en la comunidad.

La familia sostiene que el hecho no fue cometido por una sola persona, sugiriendo la posible participación de varios adolescentes, versión que ha circulado en la localidad y que las autoridades investigan.

La comunidad de Hato Damas sigue atenta al avance del proceso judicial y exige que las autoridades respondan tanto por el crimen como por las posibles fallas institucionales detectadas desde el inicio del caso.

El caso ha generado conmoción en la zona, y familiares, allegados y vecinos han manifestado su indignación por la forma en que se manejó la denuncia inicial y la atención posterior.

La familia insiste en que se esclarezcan todos los aspectos relacionados con el suceso y que se garantice un proceso judicial transparente y efectivo.

Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a todos los responsables y esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del menor.

Mientras tanto, la comunidad y la familia de Raudiel Martínez continúan solicitando información y seguimiento a las autoridades competentes.

Este caso ha puesto en evidencia la importancia de mejorar la atención y respuesta institucional ante denuncias de desaparición, especialmente en comunidades pequeñas como Hato Damas, donde la confianza en las autoridades es fundamental para la seguridad y bienestar de sus habitantes.

La familia y la comunidad esperan que el proceso judicial avance con firmeza y sin impunidad, y que se tomen medidas para evitar que hechos similares se repitan en el futuro.

Hato Damas

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