Familiares exigen justicia tras inesperada pérdida de joven en Santiago

Diario al Día | Santiago, República Dominicana - El fallecimiento de Félix el 14 de mayo conmociona a su comunidad, tras ser impactado por un camión debido a la apertura repentina de la puerta del vehículo.
La familia denuncia imprudencia y exige sanciones legales, subrayando la necesidad de reforzar la seguridad vial y la supervisión de conductores.
Según testigos, el incidente ocurrió en un área urbana con carencia de protocolos claros para proteger a peatones y evitar accidentes similares.
Los familiares detallan que Félix Antonio Santos circulaba casi junto al camión cuando la puerta se abrió inesperadamente, provocando su caída al suelo.

Un camión que circulaba detrás no logró detenerse a tiempo y lo atropelló. El padre del joven asegura: “Si no abre la puerta mi hijo, esto no pasa”, responsabilizando al conductor por la imprudencia inicial.
La secuencia evidencia la causalidad directa entre la acción del motorista y el accidente.
En medio del dolor, la familia insiste en la búsqueda de justicia por Félix Antonio, sin buscar represalias personales sino la sanción legal del responsable.
Hasta ahora, denuncian, no existe claridad sobre detenciones ni procesos judiciales, lo que incrementa la sensación de impunidad.
“¿Qué pasó con la persona que causó el accidente? ¿Está preso? Nada de eso”, expresó el padre, reflejando la frustración por la inacción institucional.
Según la familia, el conductor intentó eximir su culpa, alegando que la víctima provocó su propia muerte.
Los familiares refutan esta versión y sostienen que la apertura de la puerta fue el desencadenante del accidente, destacando posibles vacíos en la supervisión y la investigación judicial.
La familia subraya la urgencia de que se actúe para que estos accidentes no queden impunes como en ocasiones anteriores en la región de Punel.
Exigen sanciones efectivas que prevengan futuros incidentes y refuercen la responsabilidad de los conductores.
La situación refleja problemas estructurales en la seguridad peatonal y en el control de vehículos en zonas urbanas, cuestionando la eficacia de la gestión institucional frente a tragedias viales.
Además, reclaman que la justicia sirva de ejemplo para concienciar sobre la importancia de respetar normas de tránsito y prevenir riesgos.
La comunidad observa con atención cómo se desarrollará el caso de Félix y exige medidas concretas que eviten la repetición de hechos similares.
Los familiares reiteran que la memoria del joven merece que se haga justicia y se impongan responsabilidades claras.
Con todo, el fallecimiento de Félix genera un debate más amplio sobre seguridad vial, supervisión de conductores y la necesidad de reforzar protocolos que protejan a peatones.
