Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Familiares de varios dominicanos que viajaron al extranjero mediante supuestas ofertas de trabajo denunciaron que sus parientes terminaron vinculados al conflicto entre Rusia y Ucrania, pese a que inicialmente buscaban oportunidades laborales.
Durante una entrevista televisiva, representantes de cuatro familias del municipio de Haina explicaron que algunos de los jóvenes habían informado que viajarían a Panamá, mientras otros recibieron propuestas laborales para trabajar en Rusia.
Los familiares aseguraron que varios de ellos enfrentan dificultades para comunicarse, reciben alimentación insuficiente y han solicitado ayuda para regresar a la República Dominicana.
Madres aseguran que sus hijos viajaron por ofertas laborales
Una de las participantes, identificada como Saber Peguero, contó que su único hijo salió del país el 2 de septiembre, luego de comunicarle que tenía un contrato de trabajo para Panamá.
Según explicó, posteriormente comenzó a recibir informaciones de que su hijo se encontraba en Rusia, algo que inicialmente rechazó porque desconocía cualquier cambio en su destino.

Otra madre, identificada como Angelín Feliz, relató una experiencia similar. Su hijo también le había comunicado que viajaría a Panamá por motivos de trabajo.
Entre los dominicanos mencionados por las familias figuran hombres de 32 y 39 años. Uno de ellos es mecánico y tiene seis hijos pequeños, según explicó su hermana.
Los participantes indicaron que algunos de sus parientes trabajaban anteriormente en distintas actividades, entre ellas mecánica, soldadura y servicios relacionados con vehículos.
Denuncian dificultades con la alimentación y la comunicación
Una de las madres aseguró que todavía mantiene comunicación con su hijo, quien le ha descrito condiciones difíciles en el lugar donde permanece.
De acuerdo con su testimonio, el joven le manifestó que había sido engañado porque esperaba trabajar como soldador y terminó realizando actividades diferentes a las ofrecidas.
La mujer explicó que su hijo permanece en una zona militar y que ha denunciado largas caminatas, falta de alimentos y un trato inadecuado por parte de sus superiores.
Otra madre contó que solamente ha logrado hablar con su hijo tres veces durante aproximadamente dos meses.
Según relató, inicialmente el joven le comentó que enfrentaba bajas temperaturas. Posteriormente le informó que recibía poca comida y que estaba siendo sometido a entrenamientos físicos.
En una de sus últimas conversaciones, el joven le habría pedido que no intentara llamarlo y que esperara hasta que él pudiera establecer contacto.
Los familiares explicaron que las condiciones para utilizar teléfonos móviles varían según el lugar donde se encuentren los dominicanos.

Mientras algunos pueden enviar mensajes y videos, otros solamente disponen de períodos limitados para comunicarse con sus familias.
Una de las participantes aseguró que su hermano ha solicitado ayuda mediante mensajes y grabaciones, porque desea abandonar las actividades que realiza actualmente.
Dominicano habla desde el extranjero y explica cómo fue contratado
Durante el programa también intervino por teléfono Juan Carlos Hércules, un dominicano que aseguró encontrarse en una zona relacionada con el conflicto.
El hombre explicó que llegó a Rusia después de completar un formulario publicado en Facebook, mediante el cual le ofrecieron una oportunidad de trabajo.
Según su relato, inicialmente le preguntaron por sus conocimientos laborales y le presentaron la posibilidad de trabajar en servicios relacionados con electricidad.

Hércules señaló que anteriormente había trabajado durante cuatro años como policía municipal en el Ayuntamiento del Distrito Nacional y posteriormente como auxiliar de limpieza en el sector educativo.
El dominicano aseguró que aceptó viajar porque buscaba generar ingresos para ayudar económicamente a su familia.
Sin embargo, relató que posteriormente recibió instrucciones para participar en entrenamientos militares, bajo el argumento de que necesitaba preparación para trabajar en determinadas zonas.
También manifestó que los documentos que le presentaron estaban escritos en ruso, idioma que no domina, por lo que no pudo comprender completamente las condiciones que estaba aceptando.
Durante la conversación negó que hubiera viajado con la intención de incorporarse a un ejército extranjero o cambiar su nacionalidad dominicana.
“Yo vine aquí con un propósito de que yo trabajaba para ayudar a mi familia”, expresó al explicar las razones de su viaje.
Ofertas de hasta 19,000 dólares llaman la atención de las familias
Uno de los puntos abordados durante la entrevista fue la cantidad de dinero que supuestamente se ofrece a los dominicanos interesados en trabajar en el extranjero.
Los familiares señalaron que algunas propuestas contemplaban pagos de 19,000 dólares, mientras que, según sus informaciones, otras ofertas posteriores mencionaban hasta 30,000 dólares.

Juan Carlos Hércules confirmó que, en su caso, le hablaron de una cantidad de 19,000 dólares por el contrato laboral.
No obstante, explicó que de esa suma se descontarían gastos relacionados con pasajes, alojamiento y traslados, por lo que le calcularon que recibiría finalmente entre 5,000 y 6,000 dólares.
Los familiares también denunciaron que algunos jóvenes reciben pagos inferiores a los esperados y que parte del dinero termina utilizándose para cubrir necesidades durante su permanencia en Rusia.
Una de las participantes sostuvo que las propuestas laborales difundidas por internet representan un atractivo para personas que atraviesan dificultades económicas y necesitan mantener a sus familias.
Familiares cuestionan respuesta recibida en Cancillería
Durante la entrevista, las familias también hablaron sobre las gestiones realizadas ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana para solicitar ayuda.

Según explicaron, acudieron en dos ocasiones a la Cancillería buscando información y asistencia para sus parientes.
Una de las mujeres relató que, tras considerar insuficiente la primera atención recibida, permanecieron frente a las instalaciones del organismo desde las 6:00 de la tarde hasta las 6:00 de la tarde del día siguiente.
La participante aseguró que posteriormente fueron recibidos por representantes de la institución, aunque manifestó inconformidad con las informaciones ofrecidas.
Por su parte, Juan Carlos Hércules reconoció que había mantenido comunicación con autoridades dominicanas, pero sostuvo que todavía no había conseguido resolver su situación.
El hombre afirmó que llevaba aproximadamente dos meses solicitando su salida de las actividades militares en las que se encuentra involucrado.
Plantean preocupación por contratos y nacionalidad
Durante el intercambio, uno de los comentaristas del programa, José Martínez Brito, también planteó interrogantes sobre las consecuencias legales que podría tener la incorporación de ciudadanos dominicanos a fuerzas militares extranjeras.

En su intervención hizo referencia al artículo 21 del Código Civil dominicano y a disposiciones constitucionales relacionadas con la nacionalidad y la aceptación de funciones para gobiernos extranjeros.
El comentarista consideró importante determinar qué tipo de documentos firmaron los dominicanos y bajo cuáles condiciones fueron incorporados a las actividades militares.
Hércules insistió en que no recibió una propuesta para cambiar de nacionalidad y reiteró que el contrato estaba redactado en un idioma que no podía leer.
También explicó que, cuando llegó al lugar donde debía incorporarse a sus funciones, se encontró con otros dominicanos que enfrentaban circunstancias similares.
Las familias solicitaron que las autoridades dominicanas presten mayor atención a las ofertas laborales difundidas por redes sociales y a las personas que participan en estos procesos de contratación.
Su petición principal es conseguir asistencia para que sus hijos y hermanos puedan regresar al país. Mientras tanto, Juan Carlos Hércules mantiene su solicitud de salida y los familiares continúan buscando respuestas ante la Cancillería dominicana.
