Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana — El periodista Hansel García reveló este lunes que agentes del FBI podrían arribar al país en las próximas horas para investigar la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en la Torre Arpel, sector de Piantini.

Raiza Yulisa Serrano Mendoza, de 49 años, y su hijo Yadier Cornelio, de 24, fallecieron en el apartamento donde se hospedaban. La condición de ciudadanos norteamericanos de ambas víctimas motiva la intervención de la agencia federal estadounidense.
García, panelista del programa Esto No es Radio, declaró: «En las próximas horas pudieran estar llegando al país agentes del FBI para participar en esa investigación en torno a la muerte de esas dos personas en Piantini».
Los resultados del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) confirmaron la presencia de monóxido de carbono en la sangre de los fallecidos. El gas tóxico, y no la ingesta de alimentos, causó el deceso de ambos.
Sin embargo, las autoridades dominicanas ofrecieron inicialmente una versión diferente. La hipótesis preliminar apuntaba a una intoxicación alimentaria ocurrida durante una cena en un restaurante de Juan Dolio. García calificó esa teoría de «bizarra» y «poco creíble».

Los documentos de toxicología forense citados por el periodista desmintieron categóricamente dicha hipótesis. La inhalación de monóxido de carbono se estableció como la causa directa de los fallecimientos según esos registros periciales.

Por lo tanto, la investigación del FBI tendrá un alcance doble. Además de determinar si existieron manos criminales en el hecho, la agencia auditará el funcionamiento del edificio y los sistemas del apartamento donde se produjo la tragedia.
El propio García precisó que la pesquisa «va a incluir la investigación de cómo está funcionando este edificio y de cómo están funcionando estos apartamentos específicamente donde ellos estaban». El monóxido de carbono generado por sistemas defectuosos de aire acondicionado o plantas eléctricas figura entre las líneas que se analizan.
Las víctimas residían en Estados Unidos y se encontraban en República Dominicana con un propósito específico. Raiza Serrano gestionaba la compra de una propiedad destinada a su retiro, según la información difundida por el periodista.
Después de concluir los trámites forenses y legales correspondientes, las autoridades esperan repatriar los cuerpos a territorio norteamericano. La presencia del monóxido de carbono en ambas víctimas orienta la investigación hacia los sistemas técnicos del inmueble.

Finalmente, el caso trasciende el ámbito local y adquiere dimensión internacional. La eventual llegada del FBI convertiría esta investigación en un precedente inusual para la cooperación entre agencias de seguridad dominicanas y estadounidenses en casos de este tipo.
