Diario al Día| Bayaguana, Monte Plata, República Dominicana – Un incidente ocurrido en el balneario La Jorqueta movilizó a las autoridades y a la comunidad local el pasado domingo.
Un niño de siete años, Fredilin Vicente Marte, presentó dificultades mientras compartía con su familia en este espacio recreativo habitual.
Según reportes oficiales, el menor se encontraba junto a sus parientes cuando la situación cambió de forma repentina. Los presentes solicitaron ayuda inmediata al notar que Fredilin requería asistencia urgente.
El Sistema Nacional de Atención a Emergencias 9-1-1 respondió con rapidez, enviando equipos de rescate que aplicaron primeros auxilios en el lugar y coordinaron el traslado del niño hacia el Hospital Municipal Santo Cristo de los Milagros.
Durante el traslado, los rescatistas realizaron maniobras para estabilizar al menor. Al llegar al centro de salud, el personal médico continuó con procedimientos de reanimación, aunque no se logró revertir la situación.
Una fuente médica indicó que el niño fue recibido con signos compatibles con inmersión en agua y que los esfuerzos para estabilizarlo se extendieron entre 15 y 20 minutos, sin éxito.
La familia de Fredilin Vicente Marte permaneció en el hospital durante todo el proceso, visiblemente afectada. Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias del incidente y determinar los detalles que rodearon este hecho.
El balneario La Jorqueta, conocido por ser un punto frecuente de recreación y encuentro familiar en Bayaguana, quedó marcado por este suceso.
La noticia se difundió rápidamente en la comunidad, generando un fuerte impacto entre los residentes, muchos de los cuales conocen a la familia afectada.
Tras los hechos, el cuerpo del menor fue trasladado para los procedimientos correspondientes.
La situación ha reabierto el debate sobre la importancia de la supervisión en espacios recreativos, especialmente en lo que respecta a la prevención y cuidado de los niños en estos entornos.
Algunos visitantes del balneario optaron por retirarse tras conocer lo ocurrido, en medio de un ambiente cargado de emoción y preocupación. La comunidad local continúa acompañando a la familia en este difícil momento, ofreciendo apoyo silencioso y respetuoso.
Las autoridades mantienen la investigación activa para esclarecer cada detalle del incidente y emitir un informe que permita comprender las causas y circunstancias.
Mientras tanto, se recomienda extremar las medidas de vigilancia y cuidado en espacios públicos donde se congregan menores, con el fin de prevenir situaciones similares.
Este caso ha generado un llamado a la reflexión sobre la importancia de la supervisión constante en áreas recreativas, especialmente en balnearios y ríos, donde la presencia de niños requiere atención especial para garantizar su seguridad.
La comunidad de Bayaguana espera que las investigaciones avancen pronto y que se tomen las medidas necesarias para evitar futuros incidentes en lugares de recreación familiar.
