Diario al Día| Santiago, República Dominicana – La Corte de Apelación confirmó la prisión preventiva de Julián de la Cruz, acusado de un incidente ocurrido en la zona de Jardines del Rey contra su expareja, Selenia Rosario, y varios familiares, entre ellos Máximo Bautista.

Según las autoridades, el imputado presuntamente utilizó un vehículo para embestir a las víctimas, provocando lesiones graves y secuelas permanentes. Esta acción ha sido calificada como tentativa de homicidio por la gravedad de los hechos.

La medida cautelar busca proteger a las víctimas durante el proceso judicial y garantizar que no queden expuestas a riesgos adicionales mientras continúan las investigaciones y se desarrollan las próximas audiencias.

Uno de los afectados sufrió la amputación de una pierna y se encuentra en recuperación postoperatoria. Otros familiares presentan lesiones significativas que requieren observación médica constante, según los reportes médicos y testimonios recogidos en el proceso.

Los testimonios de los sobrevivientes y los informes médicos evidencian el impacto físico y emocional profundo que ha dejado este incidente en la familia afectada.

La comunidad local y la opinión pública han manifestado preocupación por la situación y la aparente tranquilidad del acusado.

Expertos judiciales han destacado que la confirmación de la prisión preventiva refleja la atención que se brinda a la seguridad de las víctimas y la seriedad con la que se toman los casos de violencia familiar que involucran tentativa de homicidio.

Las autoridades continúan con la investigación, recopilando evidencias, testimonios y reportes médicos que documentan el alcance de las lesiones y el impacto del incidente. Este trabajo es fundamental para determinar responsabilidades y fortalecer la protección de las personas afectadas.

Los hijos de la pareja están bajo atención familiar y psicológica debido al impacto emocional que ha generado el suceso en ellos, lo que subraya la dimensión familiar y social del caso.

La familia de Selenia Rosario sigue su proceso de recuperación con apoyo médico y psicológico, esperando que el sistema judicial garantice su seguridad y derechos frente a la gravedad de la tentativa de homicidio que sufrieron.

Este caso ha generado reflexiones en la sociedad sobre la efectividad de las medidas cautelares y la necesidad de protocolos claros para proteger a víctimas de agresiones graves.

La cobertura mediática ha puesto en evidencia la importancia de fortalecer los mecanismos de protección ante agresores con riesgo de reincidencia.

Las próximas audiencias serán decisivas para definir el rumbo del proceso judicial y las medidas de protección para las familias involucradas, asegurando la supervisión judicial continua y la prevención de situaciones similares en el futuro.

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