Diario al Día| Navarrete, República Dominicana – José Ramón Vargas, el hombre que auxilió a una de las dos adolescentes involucradas en el caso que mantiene movilizadas a las autoridades en Navarrete, relató cómo encontró a la menor durante la madrugada.
Vargas aseguró que la adolescente salió desde una zona de maleza y comenzó a pedirle ayuda desesperadamente. Según su relato, estaba sin ropa, descalza, cubierta de lodo, con rasguños visibles y en un evidente estado de nerviosismo.
El hombre explicó que su prioridad fue protegerla y llevarla hasta un lugar donde hubiera más personas que pudieran colaborar, sin acercarse inicialmente al punto que la menor señalaba.
La encontró cerca de las 5:45 de la mañana
De acuerdo con Vargas, eran aproximadamente las 5:45 de la mañana cuando observó a la jovencita salir hacia la carretera y luego regresar hacia un callejón.

Minutos después volvió a salir y fue entonces cuando pidió auxilio.
“Auxilio, auxilio, ayúdame”, recordó Vargas sobre las palabras que escuchó de la adolescente cuando se acercó a él.
El hombre dijo que quedó sorprendido por las condiciones en las que estaba la menor. La describió como completamente desnuda, despeinada, descalza, enlodada y con rasguños.
Vargas manifestó que incluso sintió vergüenza por la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la jovencita y decidió buscar inmediatamente una manera de cubrirla.

Otro hombre también se acercó para ayudar
Según su versión, detrás de él venía otro joven, cuya identidad dijo desconocer. Ambos entendieron que lo más conveniente era llevar a la adolescente hacia una zona donde hubiera vecinos.
Vargas explicó que conocía personas en los alrededores y decidió trasladarla hasta donde una mujer identificada como Mariana.
Antes de llegar, el propio Vargas le proporcionó una camisa vieja para que pudiera cubrirse. Posteriormente, Mariana consiguió ropa para la menor y la ayudó a limpiarse.
También le dieron agua con azúcar mientras intentaban tranquilizarla.

La adolescente estaba muy nerviosa
El hombre recordó que la menor se encontraba muy asustada y nerviosa. Mientras trataba de calmarla, comenzó a preguntarle qué recordaba de las horas anteriores.
Según Vargas, la adolescente le mencionó que durante la noche había estado en una estación de combustible de la zona de Barrero.
El testigo indicó que ella le aseguró que no conocía previamente al hombre con quien presuntamente se había desplazado.
Vargas evitó interrogarla profundamente sobre lo ocurrido. Su atención, según explicó, estaba concentrada en mantenerla protegida hasta que pudieran intervenir las autoridades y el personal de emergencias.
Se habría escondido entre la maleza
Uno de los detalles que más llamó la atención en el relato de Vargas fue la manera en que, según la adolescente, logró mantenerse fuera de la vista del hombre al que señaló posteriormente ante las autoridades.
El entrevistado dijo que la jovencita le contó que corrió y se escondió entre una zona de abundante vegetación.
Allí habría permanecido durante un tiempo intentando no ser localizada.
De acuerdo con el testimonio, llevaba consigo un teléfono celular con la pantalla dañada y decidió apagarlo mientras permanecía escondida.
La adolescente habría esperado entre la maleza hasta observar una luz aproximándose por la carretera.
Esa luz, según Vargas, era la de su motocicleta.
Fue entonces cuando la menor salió de su escondite y comenzó a pedirle ayuda.
Primero decidieron ponerla a salvo
Vargas afirmó que la adolescente también le comunicó que otra jovencita había quedado en la zona de donde ella había escapado.
A pesar de esa información, explicó que no decidió dirigirse inmediatamente hacia el lugar.
“Lo primordial” era proteger a la menor que tenían frente a ellos, explicó durante la entrevista.
Por esa razón, la llevaron primero hasta una vivienda cercana, consiguieron ropa para ella y esperaron a que recuperara algo de tranquilidad.
Cuando la adolescente estuvo más calmada, comenzó a ofrecer indicaciones sobre el lugar donde supuestamente habían ocurrido los hechos.
La menor indicó dónde había estado
Vargas relató que posteriormente varias personas se movilizaron hacia el área señalada por la adolescente. Para ese momento, también habían sido contactados los organismos correspondientes.
Al acercarse al lugar, encontraron indicios que hicieron que la situación pasara inmediatamente a manos de las autoridades.
El entrevistado evitó atribuirse cualquier participación posterior en la investigación. Aclaró que su intervención estuvo relacionada principalmente con haber encontrado a la menor y ayudarla a llegar hasta un lugar seguro.
Vargas también sostuvo que no conocía anteriormente a ninguna de las adolescentes ni al hombre señalado dentro del caso.
Fue entregada a las autoridades y al 911
Una vez llegaron miembros de la Policía Nacional y personal del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, la adolescente quedó bajo responsabilidad de las autoridades.
Según Vargas, fue entonces cuando la jovencita comenzó a ofrecer directamente su versión sobre lo ocurrido durante aquella madrugada.
“Se la entregamos muy sana y viva”, expresó el hombre al finalizar su relato, destacando que su intención desde el primer momento fue protegerla.
Vargas insistió en que actuó como lo habría hecho ante cualquier menor que encontrara en una situación similar.
El caso continúa bajo investigación de las autoridades, mientras los organismos correspondientes trabajan con el testimonio de la adolescente y las demás evidencias recopiladas para establecer con precisión la secuencia de los hechos.
