Diario al Día | Santo Domingo, RD – La familia de Aurora Suárez, una niña de cinco años, ha denunciado presuntas irregularidades en la atención médica recibida en el Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza tras complicaciones derivadas de varicela.

Inicialmente, Aurora fue atendida en una clínica privada donde recibió una inyección, a pesar de que los protocolos médicos recomiendan tratamientos tópicos y acetaminofén para esta enfermedad, según explicó el epidemiólogo Ramón Buena.

Ante el agravamiento de su estado, la menor fue trasladada al hospital público en busca de atención especializada. Sin embargo, al llegar, fue asignada a un puesto de espera sin recibir atención inmediata, aunque presentaba signos visibles de gravedad.

La familia denunció que el personal mostró una respuesta poco sensible y que la atención médica fue limitada, con observaciones breves y procedimientos que no cumplieron con los estándares esperados.

Entre las situaciones reportadas, se menciona que la niña fue sometida a múltiples intentos para extracción de muestras de sangre, mientras el personal parecía distraído.

Además, durante una convulsión, la respuesta del personal no fue adecuada para la emergencia presentada, según el relato familiar.

Este caso ha generado preocupación en la comunidad médica y civil.

El epidemiólogo Buena señaló que el protocolo para el manejo de varicela prohíbe las inyecciones y recomienda únicamente tratamientos tópicos y acetaminofén oral, lo que indica una posible mala práctica desde el primer contacto médico.

La familia cuenta con el apoyo de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) y del abogado Elías Báez, quienes acompañan el proceso legal para esclarecer los hechos y buscar responsabilidades.

En respuesta a la denuncia, el Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza informó la suspensión temporal del personal involucrado para facilitar la investigación administrativa y legal.

La institución enfatizó la importancia de revisar y fortalecer los protocolos de atención pediátrica urgente para evitar situaciones similares en el futuro.

Especialistas en salud pública han destacado la necesidad de cumplir estrictamente con los protocolos de triaje y atención en emergencias pediátricas, subrayando que la vigilancia ética y profesional es fundamental para garantizar la seguridad de los pacientes.

Las autoridades de salud y el hospital mantienen abierta la investigación, mientras la familia y la sociedad esperan que se implementen medidas que mejoren la calidad del servicio y la supervisión en los centros de salud públicos.

Este caso ha abierto un debate sobre la supervisión de la ética profesional y la importancia de protocolos claros en la atención de emergencias pediátricas.

La comunidad sigue atenta a la evolución del proceso y a las acciones que se tomen para prevenir situaciones similares.

Defensa

Hospital Pediátrico

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