Diario al Día | Filadelfia, Estados Unidos — Robinson Sánchez-Mejía, presunto integrante de los Trinitarios, quedó bajo custodia federal el 5 de junio tras ser arrestado por agentes de ICE en Filadelfia.
La Oficina de Operaciones de Detención y Deportación (ERO) de ICE confirmó el arresto e identificó a Sánchez-Mejía como miembro sospechoso de los Trinitarios, organización criminal con raíces en la República Dominicana.
Además, las autoridades federales señalaron que Sánchez-Mejía acumulaba antecedentes por cargos graves, entre ellos agresión agravada y delitos relacionados con armas, casos que formaban parte de su expediente judicial previo al arresto migratorio.
Por lo tanto, ICE había solicitado en 2023 una retención migratoria —conocida como detainer— para mantenerlo bajo custodia mientras avanzaban los trámites federales, solicitud que las autoridades locales de Filadelfia no aplicaron.

Sin embargo, la negativa local a cumplir el detainer resultó en la liberación de Sánchez-Mejía de la custodia municipal, decisión que la agencia federal cuestionó abiertamente al divulgar los detalles del caso.
También se precisó que, luego de recuperar su libertad, Sánchez-Mejía fue localizado nuevamente por unidades federales especializadas de ICE, que ejecutaron el arresto migratorio de manera directa sin intermediación de las autoridades locales.
Después de su captura, Sánchez-Mejía quedó bajo custodia migratoria federal a la espera de los procedimientos establecidos por la normativa vigente, sin que hasta el momento se hayan divulgado fechas para próximas audiencias.
Los Trinitarios constituyen una organización criminal surgida entre inmigrantes dominicanos, con presencia documentada en varias ciudades del noreste de Estados Unidos, y figuran en investigaciones de seguridad pública a nivel federal.

En consecuencia, el caso reabrió el debate sobre las políticas de Filadelfia respecto a las solicitudes de retención migratoria emitidas por ICE, una tensión que enfrenta a la administración local con las autoridades federales de inmigración.
Filadelfia ha mantenido en diversas ocasiones políticas que limitan la colaboración con determinadas solicitudes de ICE, una postura que genera distintas lecturas entre funcionarios, organismos de seguridad y sectores de la sociedad civil.
Por el contrario, ICE ha argumentado que el incumplimiento de los detainers obliga a sus agentes a realizar arrestos en entornos abiertos, lo que —según la agencia— eleva los riesgos operativos y dificulta el control de individuos con antecedentes graves.
No obstante, las autoridades recordaron que las acusaciones y antecedentes incluidos en el expediente forman parte de procesos en desarrollo, y que Sánchez-Mejía mantiene la presunción de inocencia hasta que una autoridad judicial determine su situación legal.

Finalmente, Robinson Sánchez-Mejía permanece bajo custodia migratoria federal mientras avanzan los trámites correspondientes, en un caso que ilustra las fricciones persistentes entre la política migratoria local y la autoridad federal en ciudades santuario como Filadelfia.
