Diario al Día | San Pedro de Macorís, República Dominicana – En seguimiento con la noticia que circuló ayer mismo por nuestro medio, DICRIM quedó en el centro de la atención pública luego de que el joven de 23 años fallecido resultara herido confusamente, en un incidente ocurrido recientemente y cuyas circunstancias continúan bajo investigación de las autoridades competentes.

La víctima fue identificada como Joel Henry Aponte, residente en el sector 24 de Abril de esta provincia. Su muerte ha generado inquietud entre familiares, allegados y miembros de la comunidad, quienes esperan respuestas sobre lo ocurrido y sobre la actuación de las personas involucradas en el caso.

De acuerdo con las denuncias realizadas por sus familiares, el joven habría sido detenido con vida por miembros del DICRIM. Posteriormente, según esa versión, fue trasladado al Hospital Regional Dr. Antonio Musa, donde ingresó con múltiples heridas y recibió asistencia médica.

Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados por el personal de salud, Joel Henry Aponte falleció mientras era atendido en el centro hospitalario.

“Fue vilmente ejecutado cuando lo montaron en un vehículo. El hecho fue en frente a una esquina del Palacio de Justicia de San Pedro de Macorís”, dijo un tío del occiso.

“Por una situación que tenían ellos personal, según lo que mi sobrino me manifestaba, entre el encargado del Dicrim y un tal capitán Mercedes, los cuales han mantenido en zozobra a este joven al punto de vista que lo dejaron en un ataúd”, agregó.

“Ellos supuestamente la droga que le quitaban a la gente en la calle, a él, no diré que fue un santo, pero le entregaban la droga que le quitaban en la calle y al parecer este muchacho (el occiso) le quedó mal, y ellos no perdonaron la vida ni la deuda, y aquí vemos un ajuste de cuentas contra este joven”, dijo el tío.

La secuencia de hechos que llevó a su ingreso y posterior fallecimiento forma parte de las investigaciones que actualmente desarrollan las autoridades.

El caso ha despertado numerosas interrogantes debido a que todavía no existe una explicación oficial sobre las circunstancias exactas en las que ocurrieron los acontecimientos.

Mientras tanto, la participación presuntamente atribuida al DICRIM ha motivado llamados a la transparencia y al esclarecimiento de cada detalle relacionado con el incidente.

La denuncia pública fue presentada por su tío, Fernando Aponte, presidente de la Sociedad Unida de los Derechos Humanos. El dirigente expresó su preocupación por lo sucedido y reclamó una explicación clara por parte de los organismos responsables.

Fernando Aponte también solicitó que se determinen con precisión las circunstancias que rodearon la muerte de su sobrino.

Además, insistió en que las investigaciones permitan establecer responsabilidades en caso de que correspondan, una petición que ha encontrado respaldo entre personas cercanas a la familia.

La situación ha incrementado el interés público en torno al papel desempeñado por el DICRIM durante el desarrollo de los hechos.

Con todo, las autoridades aún no han presentado conclusiones ni han ofrecido detalles adicionales que permitan reconstruir completamente lo ocurrido.

Hasta el momento, la Dirección Regional Sureste de la Policía Nacional no ha emitido una versión oficial sobre el hecho.

Esa ausencia de información ha contribuido a que persistan dudas entre familiares, amigos y residentes de San Pedro de Macorís, quienes continúan atentos a cualquier pronunciamiento institucional.

ENLACE A LA IMAGEN DE CÓMO DEJARON A JOEL