Diario al Día, España- La historia de Jorge Moreta, conocido como Wilkins, describe un recorrido migratorio y empresarial latino en Madrid con énfasis en hostelería nocturna y ascenso por trabajo constante.
Moreta llegó a Madrid el 7 de noviembre, hace 10 años, y accedió al sector nocturno de Usera mediante contactos personales que facilitaron su integración inicial en espacios laborales.
Una amiga en Santo Domingo lo conectó con otra persona, con quien formó relación y viajó a España. Esa mediación permitió entrar al ambiente laboral latino en Madrid.

Comenzó como encargado de guardarropa en una discoteca de un empresario llamado Moreno, recibiendo 1 € por chaqueta con reparto del 50 %, registrando 19 chaquetas ese primer día.
Afirmó haber abandonado ese puesto por incomodidad climática. Posteriormente, Moreno lo reincorporó como seguridad y, tras la salida del camarero titular, le asignó funciones como camarero.
Moreta indicó no tener hijos en República Dominicana. En España formó familia con la peruana Almendra Angulo, con quien afirmó tener 2 hijos y compartir proyectos.
Atribuyó parte del progreso a la administración financiera de su esposa, a quien describió como cuidadosa con los gastos y promotora del ahorro constante dentro del hogar.

En ese mismo entorno laboral, la discoteca donde inició como camarero, Icarodisco, ubicada en Calle Gabriel Usera nº 20, terminó siendo de su propiedad posteriormente, según afirmó.
El propietario original decidió vender la discoteca, dejándolo en incertidumbre. Más adelante, le ofreció un bar pequeño mediante traspaso, que Moreta reformó y convirtió en amanecedero.
Ese establecimiento operaba de 06:00 a 12:00 para público saliente de discotecas. Tras conflictos operativos, el dueño vendió su parte a Moreta, quien afirmó financiar con ahorros personales.

Esa adquisición representó su primer negocio totalmente propio. En su relato mencionó requisitos regulatorios: seguros, extintores, documentación en regla y hojas de reclamación para cumplir normativas administrativas.
Posteriormente adquirió un segundo bar mediante traspaso de una empresaria dominicana, pese al temor de su esposa ante nuevos riesgos, consolidando una red de negocios en Madrid.
Indicó mantener inversiones mixtas en República Dominicana y España. En Euforia Disco, el público predominante es dominicano, aunque también asisten guatemaltecos, colombianos y público suramericano interesado en ocio nocturno.
Se mencionaron pautas sobre conducción y consumo: conducir con 5.0 puede implicar retirada de carnet y multas, fomentando uso de taxi o conductores designados para retornar.

La oferta incluye bebida y música: bachata, salsa, merengue, cumbia y vallenato. Se citaron marcas como Brugal Extra Viejo, Buchanan’s y Chivas 18 con precios desde 12 € y botellas entre 130–140 €.
Según la esposa, ambos impulsaron negocios con picapollos antes de diversificar al ocio nocturno. Explicó que estudiaba gastronomía y realizaba catering, aportando al proyecto familiar transnacional.
Reveló que el nombre La Trujillana alude a su ciudad natal Trujillo, en Perú. Así consolidaron una identidad personal dentro del portafolio empresarial nocturno latino en Madrid.
Con horario 22:00–05:45, la familia proyecta aspiraciones de crecimiento. Al cierre, Moreta saludó a parientes en República Dominicana y comentó no tener 2 millones de euros, aunque “trabaja para eso”.